Editorial

Sombras sobre la banca de inversión

La Comisión Europea anunció ayer la acusación formal dentro del expediente sancionador a los 13 mayores bancos de inversión del mundo, además de a la Asociación Internacional de Permutas y Derivados (ISDA) y al proveedor de servicios de datos Markit por un presunto un pacto anticompetitivo en el negocio de los productos derivados de crédito. De acuerdo con la investigación efectuada por Bruselas, estas entidades habrían acordado evitar la entrada de otros actores en el negocio de los seguros de impago de deuda (credit default swaps o CDS) entre 2006 y 2009. En el supuesto de que la Comisión concluya que hay evidencias suficientes de que se ha cometido una infracción, puede imponer a las entidades implicadas una multa de hasta el 10% de sus ingresos anuales, lo cual puede arrojar una sanción muy cuantiosa, debido a la duración del periodo de supuesta infracción y al elevado volumen de facturación de las compañías investigadas. Al margen de los llamativos nombres que aparecen en el expediente, su importancia radica en que afecta (como reconoció el comisario de la Competencia, Joaquín Almunia) a un sector que es propenso a riesgos sistémicos. La alargada sombra de la crisis financiera está todavía demasiado viva como para pasar por alto comportamientos extraños en el mundo de las finanzas.

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