Bruselas pide comprobar el resultado de la Ley Hipotecaria

La troika alerta de los riesgos que afronta todavía la banca española

El informe definitivo se conocerá a finales de mes

Pide al Gobierno que haga mantenga una “vigilancia muy estrecha”

La troika alerta de los riesgos que afronta todavía la banca española

El informe definitivo sobre la tercera revisión del rescate se publicará a finales de este mes. Pero los miembros de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) emitieron ayer dos comunicados con un primer balance sobre la inspección realizada en Madrid entre el 21 y el 31 de mayo.

Las tres instituciones concluyen que el programa “va por el buen camino”, que la reestructuración del sector financiero avanza al ritmo adecuado y que ya se han cumplido casi todas las condiciones impuestas en el Memorándum de Entendimiento a cambio de un préstamo de hasta 100.000 millones de euros.

Pero tanto la CE y el BCE en su comunicado conjunto, como el FMI en el suyo, advierten sobre la fragilidad del sector financiero español como consecuencia de la grave crisis económica que sufre el país. Y piden que se mantenga una “estrecha vigilancia” para comprobar el impacto del deterioro económico en la calidad del balance de las entidades financieras, sobre todo, añaden la CE y el BCE, “ahora que el fin del programa se acerca”.

La línea de crédito abierta para España por el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) expira el próximo 31 de diciembre. Hasta esa fecha, el Gobierno podría solicitar un nuevo desembolso tras los 40.000 millones de euros recibidos para la recapitalización de Bankia, Novagalicia, Catalunya Banc y Banco de Valencia.

Las pruebas de estrés realizadas por la consultora Olyver & Wyman antes del rescate apuntaban a unas necesidades de capital de hasta 57.000 millones de euros en el peor de los escenarios. El mercado apuesta por una factura final que rondaría los 50.000 millones de euros, por lo que la próxima ronda de recapitalización podría saldarse con 10.000 millones de euros.

El Gobierno ya ha indicado que no tiene intención de solicitar nuevos fondos al MEDE. Y se muestra convencido de que si surgieran nuevas necesidades de capital, la banca española, por sí misma o con ayuda del FROB, podría cubrirlas.

El informe preliminar de la troika no se pronuncia sobre esas opciones ni sobre cifras concretas. Pero deja claro que “los riesgos de la economía española y, por tanto, del sector financiero, siguen siendo muy elevados”. Y advierte que el ajuste en el mercado inmobiliario, aún por concluir, tendrá “impacto” en la calidad de los activos y continuará afectando “gravemente” al volumen del crédito.

Ayer mismo, los datos del Banco de España indicaron que en mayo el crédito a las empresas no financieras cayó un 10,9% en relación con el mismo mes del año pasado. Y el de las familias, un 4,8%.

La CE y el BCE consideran inevitable que continúe el desapalancamiento de las empresas españolas. Pero piden que se mantenga la vigilancia para evitar que ese proceso y el resto de ajuste de los desequilibrios macroeconómicos no pongan en peligro la estabilidad financiera.

Avances positivos

La tercera revisión del rescate valora positivamente el cumplimiento del Memorándum de condiciones del préstamo, donde solo echa en falta la conclusión de la reforma de la gobernanza de las cajas de ahorros y de los procedimientos de supervisión del Banco de España. Bruselas valora también positivamente las iniciativas del Gobierno para fortalecer los canales de intermediación financiera, incluidos los no bancarios como el capital riesgo.

El informe recoge también la mejoría en la estabilidad financiera del país, con una caída de los tipos de interés tanto en la deuda pública como en la privada. Esa evolución, señala la troika, ha permitido a la banca reducir su dependencia del BCE, al tiempo que las entidades rescatadas mejoraban su solvencia con el dinero del MEDE.

 

Revisar el impacto de la ley de hipotecas

La Comisión Europea y el Banco Central Europeo pidieron ayer al Gobierno que verifique el impacto de la aplicación de la nueva Ley Hipotecaria y que la enmiende si fuera necesario para garantizar la estabilidad financiera.

El comunicado de los dos organismos europeos se hace eco de la intención del Gobierno de “reconciliar” los problemas de las personas que no pueden hacer frente al pago regular de sus hipotecas con la estabilidad del sector. Pero advierte que ese equilibrio no puede ir en detrimento de la “imperativa estabilidad financiera”.

El comunicado, que hace un primer balance de la tercera revisión del rescate de la banca, no contiene ninguna referencia a la controvertida norma andaluza antidesahucios, que contempla la expropiación de la vivienda en ciertos casos. Falta por ver, sin embargo, si el informe completo, que se publicará a finales de este mes, analiza o no el decreto andaluz.

El comunicado de la CE y el BCE sí que se hace eco de la puesta en marcha con éxito del SAREB o banco malo al que se han transferido activos inmobiliarios tóxicos. Bruselas señala, no obstante, que el SAREB tiene por delante un “gran reto” para “desprenderse de una cartera inmobiliaria en unas condiciones de mercado difíciles”.

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