Industria firma un contrato con Areva hasta octubre de 2015

Enresa pagará a Francia más de 150 millones por los residuos de Vandellós I

Habrá penalización si no se cumplen los plazos

Se ahorrarán muchos transportes

Retrasos en el ATC

Sala de La Hague, de Areva, donde se encuentran los residuos de Vandellós I.
Sala de La Hague, de Areva, donde se encuentran los residuos de Vandellós I.

El pasado mes de febrero, el Gobierno firmó con el fabricante de reactores atómicos Areva la modificación del convenio en vigor sobre los residuos radiactivos derivados del reprocesamiento del combustible gastado de la central Vandellós I. Residuos que el coloso francés custodia tras el siniestro que sufrió la central de Tarragona a finales de los años ochenta, lo que obligó al cierre y desmatelamiento de la planta.

 El contrato, que se negoció el año pasado, supone reducir en 25 veces el volumen de residuos que hay que devolver a España, que tendrían el mismo nivel de radiactividad, lo que representa una menor cantidad de material a transportar y menor riesgo. Todo ello costará entre 150 y 180 millones de euros, que pagará a Areva la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), aseguran fuentes empresariales.

Pese al nuevo contrato, se mantiene la cláusula del protocolo anterior que obliga desde 2011 a Enresa a pagar a Areva una fianza de 65.000 euros diarios, cantidad que sería devuelta siempre que los desechos radiactivos de Vandellós I retornaran antes de finales de 2015. Sin embargo, España se obliga ahora a traer los citados residuos antes de octubre de ese año. De lo contrario, no recuperará la fianza.

Teniendo en cuenta que el material deberá albergarse en el futuro Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos, en el propio Gobierno temen que no se pueda cumplir el plazo acordado. El proyecto para el ATC sufre un serio retraso por la impugnación de la adjudicación de la ingeniería, lo que ha impedido que se pueda remitir al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que podría tardar dos años en dar el visto bueno. En Enresa consideran, sin embargo, que se están cumpliento los plazos: a finales de este año se iniciarán las obras relativas al vivero de empresas asociado al proyecto, y el almacén comenzará a construirse a principios de 2015.

Los residuos de la central de Tarragona deben repatriarse antes de octubre de 2015

La planta de La Hague, que Areva tiene en Normandía, alberga los residuos que quedaron del reciclaje del combustible de Vandellós I, cuya tecnología era francesa. En su reprocesamiento, Francia se quedó con el uranio (un 95% del combustible gastado) y el plutonio (1%), pero el resto de los desechos fisibles (un 4% mezcaldo con vidrio) deberían haber vuelto a España antes de 2011. Francia dio un nuevo plazo hasta finales de 2015, previo pago de una fianza millonaria: 23,5 millones anuales, cuyo aval tiene un importante coste financiero para Enresa.

Con el nuevo acuerdo, y según datos publicados por Enresa, se produce un intercambio de residuos de media actividad por otros de mayor actividad específica. Finalmente, habrá que repatriar 68 cápsulas de residuos vitrificados de alta actividad;84 de media actividad; 54 cápsulas de residuos metálicos compactados y, en lugar de 664 metros cúbicos de bultos de media actividad se acuerda un máximo de 138 cápsulas de residuos de media actividad, más seguras.

El pago de los más de 150 millones de euros ha sido justificados en el ahorro que supondrá transportar muchos menos residuos (unos cinco a siete viajes, en lugar de los 80 o 90 previstos). Además, vendrán mejor acondicionados, lo que simplificará el diseño y la operación del futuro ATC que se va a construir en el municipio conquense de Villar de Cañas.

Retrasos en el proyecto del ATC

El presidente de Areva, Luc Oursel, intervino el martes en Madrid en un encuentro organizado por Nueva Economía Forum. En él estuvo acompañado por el ministro de Industria, José Manuel Soria. La visita pasó sin demasiada pena ni gloria y en el citado foro no se mencionó la cuestión de los residuos de Vandellós, único asunto que une a Areva con Enresa. Oursel defendió la seguridad de las centrales, pese a su avanzada edad, y reconoció un debate en Europa sobre la ampliación de la vida de las plantas atómicas.

En el acto estuvo también presente el presidente de la empresa pública, Francisco Gil-Ortega, quien apuntó que el Almacén Temporal Centralizado (ATC) se empezará a construir “a finales de este año”. Por el momento, el el proyecto está en suspenso después de que la adjudicación de la ingeniería (a tres consorcios de empresas, entre las que están Iberdrola y Gas Natural Fenosa, entre otras), lo que hace augurar un serio retraso. además, antes de que se inicie la construcción el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) debe realizar sus evaluaciones y dar el visto bueno, lo que podría demorarse dos años.

En su día, Areva, que cuenta con una colosal planta de reprocesamiento de residuos en Normandía (La Hague), intentó quedarse con el reciclaje de los residuos de las centrales españolas. Pero, según sus responsables, nunca interfirieron en la construcción del ATC español. Este tendrá capacidad para labergar 6.700 tonelads de residuos y en el se invertirán 700 millones de eruos. Tras una fuerte polémica entre comunidades autónomas del PP en contra de su ubicación, la cuestión se resolvió cuando este partido llegó al poder.

Normas