Editorial

Salario moderado, precio moderado

No va a ser posible que haya un pacto nacional sobre la política económica a desarrollar para sacar a España de la crisis económica y de empleo. No, porque el presidente del Gobierno, como responsable de liderarla, ha advertido que todo pacto pasa por respetar las iniciativas reformistas y la senda de reducción del déficit público para mejorar la financiación y elevar el crecimiento potencial de la economía. Y ni las iniciativas presentadas ayer por los sindicatos ni las insinuaciones de los empresarios respetan los pilares defendidos por el Gobierno.

Pero la reunión de ayer, la primera del Gobierno con los agentes sociales de forma conjunta, sirvió para sellar un compromiso de moderación salarial y de beneficios, que será acompañado por la promesa del Gobierno de moderar los precios públicos y administrados, ya sean tasas o tarifas que deben pasar por la autorización de los ministerios. Es la primera vez que la práctica de la moderación salarial, más común entre empresas y comités que entre cúpulas sindicales y patronales, es correspondida con una moderación de los precios públicos y que debe ser secundada por los privados. Es la única forma de que la devaluación de costes no sea echada a perder por los precios, recortando la capacidad de compra de la ciudadanía y ahogando la recuperación.

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