Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac

“El automóvil es un cajero automático para el Estado”

El sector del automóvil español ha recibido 3.000 millones de inversión en un año. Por ello, su representante defiende su valor y el apoyo que recibe del Gobierno

Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac.
Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac.

Su carrera profesional nunca tuvo relación con las cuatro ruedas. Sin embargo, en apenas año y medio como vicepresidente ejecutivo de Anfac le ha tocado trabajar en una automoción marcada por la depresión de las ventas y también por la llegada de inversiones millonarias a las fábricas españolas. Mario Armero (Madrid, 1958) vive ahora su primer Salón del Automóvil de Barcelona, que abre sus puertas desde hoy hasta el 19 de mayo en la Fira.

Pregunta. ¿Qué sentido tiene seguir celebrando un Salón del Automóvil en España?

Respuesta. Tiene el sentido de que España sigue siendo el segundo fabricante de vehículos de Europa. Un sentido no tanto comercial como industrial. Este Salón del Automóvil ha hecho bien en tener ese carácter industrial que no tenía antes. Lo que no tiene cabida es que haya un salón cada año. Y este año será el primero en que se reciba la visita de un presidente del Gobierno, lo cual tiene una gran trascendencia.

P. ¿Cómo valora la visita de Mariano Rajoy?

El comisario de Industria de la UE estará con Rajoy

El Salón del Automóvil de Barcelona ha tomado forma de gran cumbre del sector a nivel industrial. Mañana, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy se reunirá con los responsables en España de las marcas que fabrican en el país.

A dicha “cumbre” en forma de almuerzo también asistirá el presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, y el comisario de Industria de la Unión Europea (UE), el italiano Antonio Tajani, según desvela Mario Armero en su conversación con Cinco Días.

Una presencia destacada, dadas las últimas decisiones adoptadas por la UE que afectan al sector, y que no han sido bien recibidas por los fabricantes. La primera, el inicio de conversaciones con Japón para llegar a un acuerdo de libre comercio. “Japón tiene una política de barreras no arancelarias qie dificultan el libre comercio”, afirma Armero, quien cree que “no necesitan ayuda en materia de cooperación:es un país avanzado, tecnológicamente más desarrollado que Europa y su industria del automóvil es muy fuerte. Queremos competir en igualdad de condiciones”, sentencia.

El otro punto de fricción son los límites de emisiones contaminantes a los que tendrán que adaptarse los fabricantes y que ha fijado la UE, incluso estableciendo un límite para el año 2025. “Confiamos en que Europa adopte una tesis que es razonable: que en 2013 no se pueden decidir las emisiones de 2025. No se sabe cómo evolucionará la tecnología”, asegura Armero. “Proponemos que se establezcan en 2017. Los límites se están respetando, y los fijados para 2015 y 2020 ya son duros. Pero no anticipemos la tecnología de 2025”.

R. Es la constatación de una política. En junio del año pasado trajimos a todos los presidentes de todas las marcas mundiales, en el congreso de ACEA, y estuvimos con Rajoy. De ahí salieron inversiones importantes. Desde entonces se han comprometido 3.000 millones. Ahora volvemos a estar en un momento importante. En las próximas semanas o meses se pueden anunciar para España inversiones superiores a 1.000 millones. Es un momento importante y lo sabe el presidente.

P. ¿Esas inversiones corresponden a las que tiene que anunciar aún Opel?

R. No, yo no digo marcas. Estamos hablando de dos o tres. De ahí salieron inversiones importantes.

P. ¿Qué le va a pedir a Rajoy?

R. Lo que le pedimos es mejor logística, que se adapte al transporte de mercancías. Y eso tiene que ver con el transporte terrestre, con los puertos. Y le pedimos transporte ferroviario. En España hay AVE sin pasajeros y mercancías sin trenes. También profundizar en la liberalización de servicios profesionales. Me refiero a la posibilidad de que los concesionarios lleven a cabo las ITV, con todos los requisitos de calidad necesarios. Es una petición concreta. Y en tercer lugar le pediría que apostara por regulaciones que siempre tengan en cuenta la competitividad de la industria. España necesita industria, sin industria no salimos de esta crisis.

P. ¿Algunas propuestas no conllevan inversiones que no caben en la política actual del Gobierno?

R. Algunas medidas sí que requieren inversión pública, pero otras no. Creo que la austeridad es necesaria, pero el país también necesita inversión. Los españoles tenemos una excelente red para movernos, pero no hay una adecuada para mover las mercancías. Quizá haya que primar las exportaciones y dedicar inversión de calidad.

P. ¿Por qué cambiar ahora las ITV?

R. Si el gobierno va a permitir que un no farmacéutico sea el dueño de una farmacia, ¿por qué un concesionario no puede ser dueño de una ITV? Creemos que cumpliendo los requisitos, y si tiene los medios, pueden hacerlo. Al final el beneficiado será el consumidor, que tendrá mas opciones.

“En 2012 el Estado recaudó 23.000 millones de euros por el automóvil”

P. ¿Las ayudas a la compra pueden llegar a crear dependencia?

R. Creo que no. Crean ilusión y oportunidad. Nunca antes se había podido comprar vehículos tan baratos y con tan buenas prestaciones. Y tiene retornos fiscales que no tienen otros productos. En 2012 el Estado recaudó 23.000 millones por el automóvil. Es un cajero automático con ruedas.

P. ¿La flexibilidad y competitividad ganada en las fábricas significa precarización?

R. Entre el año 2000 y el 2007 España y Europa se olvidaron de la industria. Y nos olvidamos de ser prudentes en los costes. Se está recuperando esa competitividad, sobre todo en costes salariales. Y es duro, pero todos estamos cobrando menos. La industria genera empleos de calidad. Hace falta más industria.

P. ¿Temen que los fabricantes lleven sus plantas a países como China?

R. China se lleva los titulares y Europa la inversión. No creo que se hayan anunciado allí más inversiones que en España en el último año.

“El sector merece el apoyo del Gobierno”

“El automóvil es un cajero automático para el Estado”

El mercado del automóvil vive horas bajas, solo sostenido por los planes de ayuda a la compra. El actual Ejecutivo ha destinado cerca de 300 millones a ellos. Sin el PIVE II, en vigor, Armero cree que no se llegarían a 600.000 unidades.

P. En función de las medidas adoptadas, ¿sienten el apoyo del Gobierno al sector?

R. Lo sentimos y creemos que el sector se merece ese apoyo, porque España es un líder mundial en fabricación de automóviles y porque ningún otro sector ha atraído ese caudal inversor. Pero hay que seguir para atraer y mantener lo que tenemos. España ahora se presenta como un país fabricante de automóviles cuando negocia temas regulatorios y comerciales en Europa. Ahí también sentimos su ayuda.

P. ¿Son suficientes los planes de ayuda?

R. Nada es suficiente, pero están ayudando a paliar la crisis del mercado. Repercuten en en recaudación, mejoras medioambientales y seguridad vial. Se pagan solos. Todo el mundo gana.

P. ¿El automóvil ha tenido su propia burbuja?

R. Lo que ha tenido ha sido años de grandes ventas. Pero los 1,5 millones de coches vendidos en 2007 no están tan alejados del mercado natural, que está en 1,2.

P. Quizá no en número, ¿pero en tiempo? ¿les afectan las previsiones del Gobierno?

R. Queremos llegar a ese nivel en 2017. Nosotros ya hemos venido cambiando nuestras previsiones. A finales de 2012 eramos más optimistas para el 2013 de lo que hemos sido en las últimas semanas. Pero no solo por España: por Italia, por Francia, Alemania… Nosotros exportamos más del 80%. En 2012 el sector tuvo un superávit de 14.000 millones en exportaciones, lo cual es un buen dato.

P. ¿Se igualarán los 700.000 coches vendidos en 2012?

R. Confío en que sí. Sin PIVES no hubiéramos llegado a 600.000. Confío en que si. El PIVE II está siendo un éxito, casi se ha cubierto en un 50%. Y en producción queremos crecer. Estamos en esa senda.

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