No ha identificado a las empresas que están implicadas

Bruselas acusa a fabricantes de chips para tarjetas de pactar precios

Podría imponerles una multa de hasta el 10% de su volumen de negocios

Joaquín Almunia, comisario de Competencia.
Joaquín Almunia, comisario de Competencia.

La Comisión Europea acusó hoy formalmente a varios fabricantes de chips para tarjetas –utilizados en el documento nacional de identidad, tarjetas de crédito o el teléfono móvil– de participar en un acuerdo ilegal con el objetivo de mantener los precios elevados. Las acusaciones están contenidas en un pliego de cargos remitido a las compañías, que ahora deberán presentar sus alegaciones. Si se confirman, el Ejecutivo comunitario podría imponerles finalmente una multa de hasta el 10% de su volumen de negocios.

Siguiendo su práctica habitual, Bruselas ha eludido identificar a las empresas que están implicadas, su número o el país de procedencia. “La Comisión considera que algunos proveedores de chips podrían haber pactado o coordinado su comportamiento en el espacio económico europeo con el fin de mantener los precios altos”, según explicó a través de un comunicado. Ello vulneraría el artículo del Tratado que prohíbe los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas.

El Ejecutivo comunitario había acordado inicialmente explorar la posibilidad de una solución negociada con las empresas implicadas, pero finalmente ha interrumpido las conversaciones ante la “falta de progresos” en la negociación. “La esencia de una solución negociada es beneficiarse de un procedimiento más rápido y eficiente y alcanzar un entendimiento común sobre la existencia y las características del cártel. Si ello no es posible, la Comisión no dudará en volver al procedimiento normal y perseguir la presunta infracción”, ha asegurado en la nota el comisario de Competencia, Joaquín Almunia.

 

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