Crisis en un gigante pesquero

Pescanova vende parte de su negocio en Ecuador por 14 millones

Vende dos de sus nueve plantas en el país dedicadas al langostino de cultivo

Consejeros del grupo denuncian no ser informados de operaciones en Latinoamérica

El Gobierno argentino dice que sigue "atentamente el caso"

Sede central de la industria de elaboración y transformación de pescado Pescanova.
Sede central de la industria de elaboración y transformación de pescado Pescanova. EFE

Pescanova ha vendido recientemente dos de sus nueve fincas (plantas destinadas a la acuicultura) en Ecuador, por 18 millones de dólares (14 millones de euros). Según fuentes conocedoras de la operación las dos fábricas ocupan unas 700 hectáreas y no son estratégicas para el negocio de la multinacional española en el país.

Las fuentes consultadas ayer, en el país latinoamericano, aseguraron que la operación se ha realizado para "cumplir con los compromisos financieros adquiridos" y que la cantidad recibida será inyectada en la filial ecuatoriana, Promarisco. La venta se ha realizado a una compañía local dedicada también al langostino de cultivo.

Fuentes cercanas al consejo de Pescanova aseguraron ayer a este diario que no están recibiendo información por parte de la compañía de las operaciones que se están llevando a cabo en Latinoamérica. "No hemos sido informados, no sabemos nada, creemos que todo obedece a una estrategia de Sousa [Manuel Fernández Sousa, presidente de Pescanova] para ganar tiempo", dijeron.

El banco HSBC ha instado recientemente el concurso de Pesca Chile. Según ha publicado Diario Financiero, de Chile, la entidad financiera solicitó la pasada semana la quiebra de la empresa. De acuerdo al informe financiero de Pescanova del ejercicio 2011, el grupo español ha invertido en Pesca Chile 23,1 millones de euros y cuenta con una participación del 51%.

El consejo de administración de Pescanova no se reúne desde el pasado día 14 de marzo, cuando tras 13 horas de negociaciones el grupo decidió solicitar la entrada en concurso de acreedores de Pescanova y pedir la revocación de su auditor, BDO. Cinco consejeros, entre ellos Grupo Damm, con el 6,1% de Pescanova, se opusieron a estas medidas.

Pescanova tampoco ha enviado un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores informando sobre la situación concursal de Pesca Chile o la venta de parte de su negocio en Ecuador.

La mayor parte de la plantilla de Pescanova se encuentra en las filiales latinoamericanas. En Galicia el grupo emplea a más de 1.000 personas, y en países latinoamericanos a cerca de 8.000.

La filial argentina, Argenova, es la que, según los libros de Pescanova, tiene mayor valor, de 27 millones de euros. Este diario se puso ayer en contacto con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina para conocer la situación de Argenova. "Estamos siguiendo atentamente el caso", se informó desde la subsecretaría de Pesca.

Por valor en libros a Argenova le sigue Pesca Chile, con 23,1 millones; Nova Austral, también en Chile, con 13,4 millones; Belnova, en Uruguay, con 7,1 millones; y Camanica, en Nicaragua, con tres millones de euros.

La inversión de Pescanova en otras filiales extranjeras, según el informe financiero del grupo español en 2011, es de 7,9 millones en la sociedad en Estados Unidos; de 6,3 millones en Austral Fisheries (Australia); de 5,5 millones en Pescamar (Mozambique); de 4,5 millones en Pescanova Portugal; de 4 millones en Pescanova Italia; y de 3,3 millones en Eiranova Fisheries (Irlanda).

La Comisión Nacional del Mercado de Valores no ha publicado todavía la información financiera relativa al pasado ejercicio del grupo. Apesar de que las cuentas han sido requeridas ya en tres ocasiones por el regulador, la información enviada por Pescanova no ha sido la necesaria. El martes la CNMV comunicó que los últimos datos aportados por el grupo, el lunes, no han sido elaborados "de acuerdo con los estándares de contabilidad exigibles".

La CNMV y un banco, posibles administradores

La CNMV y un banco acreedores, previsiblemente, designarán los administradores concursales que gestionarán Pescanova mientras dure el concurso del grupo.

La compañía presentó el lunes la solicitud de declaración de concurso de acreedores en el juzgado mercantil de Pontevedra. Ahora el juez deberá declarar el concurso y nombrar los administradores concursales. Según informó ayer Efe el juzgado de lo Mercantil de Pontevedra, en el que Pescanova ha presentado la solicitud de concurso de acreedores, ha dictado una providencia de subsanación para requerir a la empresa que aporte información complementaria a la entregada.

Pescanova tendrá de plazo cinco días, más uno extra de gracia, desde la notificación de dicha providencia, que empezará a contar a partir de hoy, para presentar esa información adicional solicitada por el Juzgado.

Al tratarse de una compañía cotizada, de acuerdo a la Ley Concursal, la CNMV tiene que nombrar a uno de los administradores concursales. En el caso del concurso de la inmobiliaria cotizada Reyal, el regulador del mercado español ha nombrado a la consultora BDO como administrador concursal.

Lo previsible es que sea uno de los bancos acreedores (el banco con mayor deuda o el que hubiera liderado un préstamo sindicado) la entidad que designe a otro de los administradores concursales.

A falta de conocer el estado de las cuentas del grupo en la actualidad y saber exactamente a cuánto asciende la deuda de Pescanova, la Agencia Tributaria podría ser otro de los administradores nombrados por el juez si Hacienda fuera otro de los acreedores relevantes del grupo.

 

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