Actas de la Reserva Federal de Estados Unidos

División en la Fed: algunos miembros piden empezar a retirar los estímulos a mediados de año

Las últimas actas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) revelan la profunda división entre sus miembros sobre la duración del programa de compra de bonos cifrado en 85.000 millones de dólares al mes, conocido como Quantitative Easing (QE).

En la reunión del banco central estadounidense, celebrada entre el 19 y el 20 de marzo, algunos consejeros abogaron por empezar a disminuir los estímulos puestos en marcha para impulsar el crecimiento y reducir el desempleo a mediados de este año y retirarlos al cierre del ejercicio si las condiciones macroeconómicas lo permitieran.

Los miembros del Comité subrayaron que cualquier cambio en el programa de compras de activos debería estar condicionado a una valoración continua de la evolución del mercado laboral y de la inflación, así como del costo y la eficacia de estas compras.

“En vista de la actual relación de costes y beneficios, un miembro (del Comité) juzgó que lo ideal es que el ritmo de compras se reduzca inmediatamente”, señala el documento, que apunta como “otros pocos miembros” consideran oportuno que esta reducción se lleve a cabo desde mediados a finales de año.

Asimismo, “varios miembros opinaron que si las perspectivas para las condiciones del mercado de trabajo mejoran como se espera, probablemente sería apropiado reducir las compras a finales de año y detenerlas al terminar el año”.

Las actas han sido publicadas antes de tiempo después de que ayer un error humano provocara que trascendiera su contenido.

La Fed decidió en su reunión de marzo mantener los tipos de interés en un rango objetivo de entre el 0% y el 0,25%, así como sus programas de compra de deuda por valor de 85.000 millones de dólares (65.590 millones de euros), al mismo tiempo que destacó que la economía estadounidense había vuelto a una senda de “crecimiento moderado”.

De este modo, la Fed seguirá realizando cada mes compras adicionales de valores respaldados por hipotecas por un importe de 40.000 millones de dólares (30.865 millones de euros) y de bonos del Tesoro a largo plazo por 45.000 millones de dólares (34.725 millones de euros). Además, seguirá reinvirtiendo los beneficios obtenidos al vencimiento de los valores adquiridos con anterioridad.

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