Editorial

Reforma laboral y ajuste bancario

No cabe la menor duda de que las dos reformas de mayor calado dentro del conjunto de las emprendidas por el Gobierno que preside Mariano Rajoy son la laboral y la del sistema financiero. El consenso generalizado entre los expertos, tanto nacionales como internacionales, es que, además, van a resultar básicas en el difícil tránsito por el camino de la recuperación. Mientras llega ese anhelado momento, al menos sí se pueden empezar a sacar algunas conclusiones. Por ejemplo, sobre el efecto de la reforma laboral en la profunda transformación y reducción que está experimentando el sistema financiero español.

La consecuencia de la aplicación de la nueva legislación laboral ha supuesto un auténtico cambio de rumbo. Si se toman como referencia los ajustes efectuados entre diciembre de 2011 y diciembre de 2012, se observa que el coste medio de la indemnización por despido en el conjunto de las entidades financieras ha caído desde 66.947 euros a 42.496 euros. El descenso de casi el 40% es claramente superior al experimentado, por ejemplo, en el sector servicios, ámbito en el que la indemnización se ha rebajado un 14% en el periodo analizado, pues ha pasado de 11.200 euros a 9.596 euros.

A pesar de este significativo retroceso en la cuantía de las indemnizaciones, las que afectan al sector financiero continúan siendo bastante más elevadas que en el resto de los sectores. El empleado español medio percibe una indemnización de 10.104 euros cuando es despedido. Es decir, alrededor de una cuarta parte de lo que recibe una persona que trabaja en banca. Otro aspecto a considerar en estos datos es que las indemnizaciones ofrecidas por los bancos que no han recibido ayudas públicas –caso de Santander– han sido mucho más elevadas que las efectuadas en las entidades financieras que han tenido que recurrir al apoyo del dinero público.

En los ajustes laborales que se han efectuado en el mundo de las finanzas siempre han jugado un papel muy importante las prejubilaciones, figura que se ha visto endurecida –encarecida realmente– por parte del Ejecutivo. A partir de ayer mismo, las empresas cuya plantilla esté compuesta por más de 100 personas están obligadas a cubrir una parte de las prestaciones por desempleo no solo si están en beneficios actualmente, sino si registran dos ejercicios consecutivos de beneficios entre el año previo al ajuste y los cuatro posteriores.

En definitiva, uno de los campos de ensayo de la reforma laboral está siendo la recomposición del sistema financiero. El resultado de su primer año de aplicación –y pese a que las nuevas normas laborales no se han aplicado con toda su rotundidad– ha sido un notable abaratamiento de las indemnizaciones por despido.

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