Tribuna

Un nuevo modo de proteger las marcas en la red

Hoy, 26 de marzo, entra en funcionamiento el llamado Trademark Clearinghouse, un registro de marcas global que va a permitir a los titulares de marcas registradas en cualquier parte del mundo protegerse ante los nuevos dominios o gTLDs (es decir, las más de 1400 nuevas extensiones aprobadas con la corporación que asigna los dominios, Icann, por ejemplo, .app, .madrid, .hotel, .zara, etcétera).

Los nuevos dominios que entrarán en funcionamiento a lo largo de los próximos tres años supondrán probablemente un cambio radical en internet, pues además de convivir con los actuales dominios ya conocidos (.com, .net, biz, .eu, .es, etc.), multiplicarán las oportunidades de negocio. Cada nueva extensión será gestionada por su titular en la forma que haya elegido (por ejemplo, las empresas que han registrado su marca como dominio .zara, .movistar, etc., podrán utilizar esos dominios de múltiples formas, pero los titulares de nuevas extensiones genéricas, .app, .hotel, .books, etc., o territoriales, .madrid, .barcelona, podrán utilizarlas para a su vez vender dominios a terceros interesados. Pero al igual que ha sucedido con los dominios actualmente vigentes, registrar dominios que coinciden con marcas de otros también puede convertirse en la pesadilla de las marcas. El dominio se ha convertido en la marca en internet y no siendo una misma cosa, todas las marcas quieren que sus dominios coincidan con las marcas que tiene registradas. Algunos oportunistas, siendo conscientes de que registrar un dominio es sencillo, registran las marcas conocidas como dominios para después intentar obtener un beneficio de su venta al legítimo propietario. El titular de la marca solo puede actuar cuando el dominio ya está registrado y tiene que acudir a procedimientos de resolución de conflictos para recuperar el dominio.

El Trademark Clearinghouse se crea en este escenario para ofrecer una garantía extra a los titulares de marcas que mediante un depósito en esta gran base de datos obtendrán una doble ventaja:

Solo quienes hayan registrado sus marcas en este registro tendrán derecho a solicitar un nuevo nombre de dominio gTLD (.hotel, .futbol, etc.) en la llamada fase Sunrise o de prerregistro, que es una fase inicial o preferente para los titulares de marcas. Además, cada vez que un tercero solicite cualquier dominio de los nuevos gTLDs que coincida con la marca depositada en el Trademark Clearinghouse, el titular de la marca recibirá una alerta sobre dicha solicitud y le dará pie para emprender o no las acciones que estime oportunas en función del interés que dicho dominio pueda tener en el caso de que dicha solicitud se haya realizado en perjuicio del titular de la marca.

El Trademark Clearinghouse solo admitirá solicitudes de marcas que hayan sido previamente concedidas en cualquier registro nacional o regional (por ejemplo, las oficinas de marcas nacionales de cada país, la OAMI –oficina de marca comunitaria–, etc.). Dichas marcas deberán ser denominativas y en el caso de las llamadas marcas mixtas (combinación de una denominación y un gráfico), solo se admitirá la denominación en determinadas circunstancias.

Para los supuestos de infracción de marcas, Icann ha articulado un procedimiento rápido y sencillo llamado URS (Uniform Rapid Suspension System) que permitirá el bloqueo del dominio en caso de que haya sido solicitado de mala fe y su titular carezca de derechos o intereses legítimos.

Realmente nadie sabe la dimensión de esta nueva realidad que está por venir en un breve plazo pero desde luego sí parece que la irrupción de un importante número de nuevos dominios en internet va a cambiar la forma de buscar, de posicionarse y hasta de entender los negocios. El Trademark Clearinghouse surge como una herramienta de prevención y defensa de las marcas altamente recomendable para todos aquellos que tengan marcas –sean pequeños o grandes, sean marcas conocidas o no–. Por una vez tenemos la posibilidad de vacunarnos frente a posibles abusos que tantos quebraderos de cabeza han causado en el pasado cuando alguien quería registrar su dominio y se encontraba que estaba registrado por un tercero sin ningún derecho y con un afán puramente especulativo.

Como toda novedad, solo el tiempo nos permitirá medir sus resultados y sobre todo, su eficacia.

Paz Martín es Abogado. Directora de Nuevas Tecnologías de Herrero & Asociados

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