El FGD usará los fondos para dar liquidez a los ahorradores

La banca pagará una derrama de 2.000 millones para comprar preferentes

El fondo de garantía adquirirá las acciones de NCG y Catalunya Bank

El FROB anunciará las quitas esta tarde

Más de 300.000 personas afectadas

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La banca pagará una derrama para que los dueños de participaciones preferentes y de deuda subordinada puedan vender las acciones que reciban a cambio de esos títulos. Con esta derrama, recaudada por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), se dará liquidez a los ahorradores atrapados en preferentes de NCG Banco y Catalunya Bank.

Guindos ha cifrado en 300.000 los particulares atrapados en participaciones preferentes o deuda subordinada, por unos 8.000 millones de euros. NCG Banco cuenta con 1.130 millones de euros de deuda subordinada en circulación, además de los alrededor de 900 millones en preferentes. CatalunyaBanc tiene 1.428 en bonos subordinados y 510 en preferentes. Estas dos entidades han comenzado ya procesos de arbitraje para que se devuelva el dinero a aquellos clientes a los que se les vendió con mala praxis.

Los dueños de los 6.500 millones de preferentes y deuda subordinada de Bankia recibirán acciones cotizadas. La entidad planea además ejecutar un contrasplit en el que se canjearán 100 acciones por una. El problema está en los casos de NCG Banco y CatalunyaBanc, que no cotizan. Las quitas en los híbridos de estas dos entidades se anunciarán previsiblemente esta tarde, por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), con descuentos que oscilarán entre el 30% y el 70%.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha cifrado entre 1.500 y 2.000 millones el importe de la aportación extra en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros. La derrama se calculará en función de los depósitos de las entidades, aplicando una tasa del tres por mil.

Según Guindos, la derrama se articulará en varios años, si bien en este primer ejercicio se espera recaudar el 40% del total. Además, se prevén exenciones para entidades de menor tamaño o que hayan aportado capital a Sareb, el banco malo. Guindos ha cifrado estas rebajas en hasta el 30%.

El primer tramo equivaldrá a dos quintas partes del total y se deberá satisfacer en el plazo de veinte días hábiles desde el 31 de diciembre de 2013. Eso sí, las entidades mayoritariamente participadas por el FROB no pagarán este tramo. Las entidades con menos de 5.000 millones de euros en depósitos, pagarán la mitad; es decir un 1,5 por mil.

Además, las entidades que hayan participado en la Sareb podrán deducirse el 30% de las cantidades invertidas por las entidades antes del 31 de diciembre de 2013. Así, el Ministerio de Economía penaliza a BBVA, uno de los bancos sanos que se ha negado, al menos de momento, a participar en el denominado 'banco malo'.

Un segundo tramo, equivalente a las tres quintas partes restantes, a satisfacer a partir de 1 de enero de 2014 de acuerdo al calendario de pago que fije la Comisión Gestora, dentro de un plazo máximo de siete años. Sin perjuicio del citado calendario de pago, el importe correspondiente a este segundo tramo se registrará como patrimonio del Fondo de Garantía de Depósitos en la fecha en que se liquide el primer tramo.

Seguimiento de los arbitrajes

El Gobierno vigilará de cerca los arbitrajes de preferentes de Novacaixagalicia (NCG) Banco, CatalunyaBanc y Bankia a través de la creación de una comisión de seguimiento, como ya se anunció hace unas semanas, en la que estarán representados el Ministerio de Economía, la CNMV y el Banco de España, además de las autoridades de consumo.

Esta comisión deberá, entre otras tareas, fijar los criterios que se establezcan en los procedimientos de arbitraje. También tendrá que definir los criterios que definan qué colectivos han sido más vulnerables por la pérdida de valor de estos instrumentos (como falta de cultura financiera, o importe de la inversión), con vistas a esatablecer procedimientos de resolución exprés de los arbitrajes en estos casos.

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