Tras el rechazo a la quita de los depósitos

Los tres escenarios que se abren para Chipre

El más probable es la flexibilización de las condiciones del rescate

La salida del euro, el caso más extremo

La canciller alemana, Angela Merkel (d), conversa con el presidente chipriota, Nicos Anastasiades.
La canciller alemana, Angela Merkel (d), conversa con el presidente chipriota, Nicos Anastasiades. EFE

Chipre ha demostrado que cualquier país, por pequeño que sea, puede tambalear los cimientos de la eurozona. El Parlamento chipriota rechazó ayer el plan de rescate del Eurogrupo valorado en 10.000 millones. La quita a los depósitos que exigía Bruselas (que vulnera una normativa comunitaria) para que Nicosia aporte 5.800 millones a su propio salvamento no obtuvo ni un solo voto a favor, incluso después de haberse suavizado para dejar exentos a los pequeños ahorradores. Ahora, el Gobierno chipriota se enfrenta a un futuro incierto para evitar la bancarrota de la isla mediterránea. Según los expertos, se abren tres escenarios posibles:

FLEXIBILIZACIÓN DEL RESCATE

La renegociación de las condiciones del rescate por parte del Eurogrupo es quizá la alternativa más probable. Aunque en un primer momento el Banco Central Europeo (BCE) amenazó al Gobierno de Nikos Anastasiadis con dejar caer a los bancos chipriotas si no aprobaba el pacto con Bruselas, el organismo que preside Mario Draghi ya ha anunciado que sí suministrará financiación en caso necesario. Las entidades de la isla permanecen cerradas ante el temor a una masiva fuga de capitales.

El Gobierno y los líderes de los partidos políticos de Chipre ya han creado hoy una comisión técnica, tras reunirse a primera hora de la mañana, con el fin de resolver las discrepancias y elaborar un ‘plan B’. Según informaciones de la cadena de televisión pública RIK recogidas por Efe, se baraja echar mano de los fondos de la Iglesia o de la Seguridad Social para reunir el dinero comprometido.

Algunos expertos creen posible que también se toquen otros impuestos, como el de la renta o sociedades, tal y como hizo Grecia. No obstante, desde HSBC piensan que, en última instancia, un impuesto a los depósitos de más de 10.000 euros "será inevitable". "Primero, el presidente probablemente agotará otras opciones", apunta.

NEGOCIACIONES CON RUSIA

Una de las alternativas que se baraja (la que menos gusta a los socios de la eurozona) es que Nicosia negocie con Rusia, uno de sus socios comerciales y estratégicos y con grandes depósitos en el país. El objetivo sería conseguir una línea de apoyo financiero por parte del Gobierno de Vladimir Putin, que ha mostrado su enfado ante la posibilidad de que las grandes fortunas rusas asuman la mayor parte de la carga fiscal del rescate.

La primera reunión entre los ministros de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov, y Chipre, Mijalis Sarris, sobre la ayuda financiera a la isla ha terminado sin acuerdo. “Hemos mantenido una negociación muy constructiva y sincera. Entendemos lo difícil que es la situación y continuaremos la negociación (hoy) para lograr acuerdos que nos permitan obtener la ayuda de Rusia”, dijo Sarris. La delegación, permanecerá en Moscú “hasta que logremos algún tipo de acuerdo”, añadió.

Alrededor de un tercio de los depósitos bancarios en Chipre (20.000 millones de un total de 72.000) están en manos de inversores rusos, atraídos por las altas remuneraciones y por la condición de paraíso fiscal que tiene Chipre dentro de Europa. Esta es una de las razones que llevó al Eurogrupo a querer imponer la quita sobre los depósitos.

Pero, según un informe de Afi, la financiación de los principales bancos chipriotas se basa en los depósitos y en la financiación interbancaria, “que entre ambos suponen aproximadamente el 95% del pasivo de la entidades del país, teniendo muy poco peso otro tipo de deudores como la deuda senior, preferentes y deuda subordinada”. Así, el temor de Chipre es que el capital extranjero decida salir del país ante la penalización a los depositantes.

HSBC considera que la ayuda rusa "sería muy difícil", teniendo en cuenta que hace dos años Rusia ya amplió un préstamo cuando Chipre tuvo que hacer frente a compromisos con el mercado de bonos.

SALIDA DEL EURO

Es el caso más extremo, pero que no descartan los expertos. Desde Renta 4 recuerdan que Chipre debe hacer frente a vencimientos relevantes en los próximos años: en el periodo 2013-2017, a 8.500 millones de euros del Tesoro y 11.000 millones de euros de los dos principales bancos del país. En este entorno, el euro sigue presionado, cotizando al borde de los 1,29 dólares.

“Si esto ocurriera, la depreciación de la moneda chipriota sería brutal y su sistema bancario estaría en bancarrota”, señala en un informe Carax-AlphaValue. Además, generaría grandes tensiones en el resto de la eurozona, aunque el nuevo ministro francés de Presupuesto, Bernard Cazeneuve, aseguró hoy que la crisis en Chipre no amenaza la estabilidad de la zona euro.

No obstante, la posibilidad de que Chipre sea el primer país en abandonar el euro castigó ayer a las Bolsas, especialmente al sector financiero, y a las primas de riesgo periféricas.

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