Se reaviva la crisis del euro

Nicosia cierra la banca hasta el jueves ante los problemas para aprobar el rescate

Fuerte rechazo en la isla a que los ahorradores asuman pérdidas por el rescate

El Gobierno advierte de la quiebra de la banca si no se aprueban las medidas propuestas

Olli Rehn, comisario europeo de asuntos monetarios, con Michael Sarris, ministro de Finanzas de Chipre, el viernes.
Olli Rehn, comisario europeo de asuntos monetarios, con Michael Sarris, ministro de Finanzas de Chipre, el viernes. EFE

Colas en los cajeros automáticos, nervios en el sector financiero, indignación ciudadana y una tormenta política de imprevisibles consecuencias. El paquete de rescate de Chipre aprobado por el Eurogrupo el viernes ha reabierto la caja de los truenos en la zona euro debido a la imposición de pérdidas a los depositantes en bancos chipriotas. La medida, sin precedentes en los rescates anteriores, ha sido aceptada por el Ejecutivo de Nicosia, pero éste, sin mayoría parlamentaria suficiente (20 escaños de 56), ha tenido que posponer a mañana la aprobación del rescate prevista para hoy.

En este contexto, el Banco Central ha decidido, también decretar el martes y el miércoles el cierre de las sucursales financieras del país (mañana es festivo), para evitar que los ahorradores saquen su dinero de los bancos. La mayor parte de los cajeros se ha quedado sin efectivo durante el fin de semana, y las transferencias electrónicas han sido anuladas.

A cambio de un rescate, de 10.000 millones de euros, Europa ha impuesto la reducción de tamaño de un sector financiero que llegó a suponer el 800% del PIB, con tipos de interés en los depósitos que rondaban el 5%. Pero la parte más polémica del rescate es la imposición de pérdidas (camufladas bajo el nombre de impuesto) a los depositantes:5.800 millones de euros de los 68.000 millones depositados en las entidades financieras del país. Todos los depósitos, de locales y extranjeros, soportarán una pérdida, en forma de tasa, de hasta el 9,9% para los depósitos de más de 100.000 euros y del 6,7% para los que estén por debajo de esa cifra.

De momento, la votación de mañana el partido conservador del primer ministro Nicos Anastasiades (que lleva menos de un mes en el cargo) tiene 20 escaños del total de 56. Debería asegurarse el respaldo total de sus propios diputados y de sus aliados del Partido Democrático para conseguir la mayoría. Hoy se reunirá con los grupos parlamentarios para pedir el apoyo, con el argumento de que rechazar el rescate supondría la quiebra del sistema financiero en menos de una semana.

El Gobierno:sin ayuda, los bancos quebrarían esta semana

Como es habitual en estos casos, el Gobierno de Nicosia apeló durante el fin de semana a la catástrofe que tendría lugar en caso de que no se aprobase el rescate. Y, esta vez, con fecha de caducidad. A partir del martes, el BCE cerrará el grifo de la financiación de emergencia a una de las entidades financieras del país. Sin este soporte, las dos principales entidades del país, el Banco Popular de Chipre, y el Banco de Chipre, no podrían operar. “Ninguno evitaría el colapso”, aseguró el primer ministro Anastasides, que no pronunció nombres. “Debemos elegir el escenario catastrófico de una quiebra desordenada o el escenario de una gestión dolorosa pero controlada de la crisis”.
El sector bancario chipriota vivió un crecimiento desmesurado en los últimos años, hasta alcanzar activos por valor de ocho veces el PIB, apoyándose en elevados rendimientos ofrecidos a inversores extranjeros, sobre todo rusos. Eso levantó reparos en Europa sobre la procedencia de este dinero.

Según varias fuentes citadas por las agencias, el BCE habría presionado para que se cerrase el acuerdo antes de que abran los bancos el martes. A cambio de las pérdidas sufridas en los depósitos, los ahorradores afectados por la quita a los depósitos chipriotas recibirán acciones de los bancos rescatados, según la propuesta del Eurogrupo. Además, según algunas fuentes, el Gobierno estaría estudiando garantizar el rendimiento de estas acciones con los ingresos derivados de las extracciones de gas natural.

Europa ha insistido en que el caso chipriota es especial y que la tasa a los depósitos no sienta ningún precedente. Desde España, mientras, la autoridades insisten en los mensajes tranquilizadores, negando la posibilidad de un contagio o una fuga de depósitos. El Ejecutivo, a través de un comunicado de Economía, recalcó que la situación de Chipre no es un corralito y lo considera un “buen acuerdo”. El Banco de España, por su parte, no tiene constancia de huidas de capital en el sector.

Rusia teme perder 1.500 millones en depósitos en el país

Rusia es el otro gran afectado por el rescate chipriota. De Rusia procede, oficialmente, el 20% de los depósitos bancarios en el país, y según una patronal bancaria, se perderían al menos 1.500 millones de euros con la quita aplicada, toda vez que los ahorros rusos en el país suman 15.000 millones. Otros cálculos elevan a 27.000 millones la exposición a Chipre de Rusia. La agencia Moody’s calculó (antes del rescate) en 38.500 las pérdidas para Rusia en caso de una drástica reducción de la deuda chipriota. Eso sin contar el efecto en los créditos de la banca a sociedades offshore chipriotas o los activos en filiales de bancos. El Eurogrupo, de hecho, aseguró el viernes que confía en que Moscú llegue a un acuerdo con Chipre para liberar una ayuda que se prevé en 2.500 millones. El Gobierno ruso ya habría preparado su propio paquete de exigencias.
El titular de Finanzas, Antón Siluánov, adelantó que Moscú pedirá a Nicosia información sobre las cuentas de ciudadanos y empresas con el fin de legalizar capitales.

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