Los ahorros en el país rondan los 15.000 millones

Rusia teme perder 1.500 millones en el rescate de Chipre

La quinta parte de los depósitos en el país tienen origen ruso. Una patronal bancaria alerta de los efectos sobre la economía rusa

El presidente del Banco Central de Chipre,  Panicos Demetriades, tras reunirse con el primer ministro.
El presidente del Banco Central de Chipre, Panicos Demetriades, tras reunirse con el primer ministro. AP

Los ahorradores rusos temen perder hasta 2.000 millones de dólares con la quita a los depósitos bancarios en Chipre, mientras que los financieros rusos han puesto hoy el grito en el cielo ante los perjuicios que puede causar a Rusia el peculiar rescate europeo al país mediterráneo.

 El rescate a Chipre y la quita a todos los depósitos bancarios exigida por la UE y aceptada la víspera por Nicosia perjudica los intereses de Rusia, cuyos ahorros en la isla se estiman oficialmente en 20.000 millones de dólares, denunció hoy el líder de una patronal bancaria rusa, Anatoli Aksákov.

Los rusos, de hecho, aglutinan más de una quinta parte de todos los depósitos en los bancos de la isla, que suman un total de 91.500 millones de dólares.

Algunos expertos van más allá y apuntan que los ahorros de los ciudadanos rusos en la isla mediterránea alcanzan los 35.000 millones de dólares.

La quita impuesta por Bruselas ha convertido en realidad uno de los peores augurios señalados la semana pasada por la agencia de calificación de riesgos Moody's, que adelantó en un informe que los bancos rusos podrían perder hasta 50.000 millones de dólares en caso de que Chipre decidiera recortar drásticamente su deuda.

Moody's advertía, entre otros cosas, que en caso de la congelación de los depósitos y su uso para repartir la carga financiera de un rescate, las empresas rusas sufrirían pérdidas y no podrían repatriar su dinero, algo que repercutiría de forma directa en su capacidad para afrontar sus compromisos de pago en Rusia.

La quita implica que todos los ahorradores, residentes o no residentes, deben pagar un impuesto extraordinario del 9,9 % sobre los depósitos de más de 100.000 euros y de 6,75 % para los de menos.

La medida se agrava por el “corralito” parcial decretado por Europa, que prohíbe toda transferencia bancaria para evitar la fuga de capitales e impone la retención prácticamente inmediata de las cantidades correspondientes al impuesto extraordinario.

Ajeno a este inesperado giro que ha dado la crisis chipriota, el Gobierno ruso había preparado su propio paquete de exigencias a Nicosia en vísperas de que el ministro de Finanzas chipriota, Michalis Sarris, llegue a Moscú para negociar un nuevo programa de ayuda financiera a Chipre.

El titular de Finanzas ruso, Antón Siluánov, adelantó el pasado viernes que Moscú pedirá a Nicosia información sobre las cuentas de los ciudadanos y empresas rusas con el fin de blanquear capitales no declarados en origen.

Ante la nueva situación, Anatoli Aksánov, presidente de la Asociación de Bancos Regionales de Rusia, conocida también como Asociación Rusia, subrayó que la quita perjudicará la economía rusa, ya que la isla es el primer inversor extranjero en Rusia, paradójicamente gracias al dinero ruso que se refugia en sociedades opacas chipriotas.

El también diputado del partido oficialista Rusia Unida y vicepresidente del comité parlamentario de Finanzas aseguraba ayer que el Ejecutivo ruso “debe ayudar a Chipre, porque es el principal inversor extranjero en nuestra economía”.

“Si Chipre sufre, afectará indirectamente a las inversiones en nuestro país. Pero Chipre debe 'desnudarse' ante nuestro Gobierno. (Debe) revelar su situación financiera (...) y toda la información acerca de aquellos que tienen allí sus ahorros”, apuntaba.

Mientras, el vicepresidente de la Asociación Rusia, Alexandr Jandrúyev, propuso condicionar el nuevo crédito de Moscú a Nicosia a que la quita no se aplique en toda su medida a los depósitos rusos.

“Creo que se podría plantear que Rusia conceda ayuda financiera a Chipre a cambio de que este impuesto (extraordinario) no se aplique en su totalidad o se aplace un tiempo” para los ahorradores rusos, dijo en declaraciones al canal de televisión “Rossía 24”.

Según datos del Banco Central ruso, en 2011 Chipre se situó como primer destino en la fuga de capitales desde Rusia, a tiempo que también lideró el capítulo de las inversiones extranjeras en este país, con más de 13.000 millones de dólares.

Aksánov aseguró que el bienestar logrado en su día por Chipre se debe en gran medida al dinero ruso, que ahora evitará recalar en los bancos de la isla.

“Ahora la confianza en Chipre como lugar para depositar dinero se romperá”, lamentó el presidente de la Asociación Rusia, al que le parece obvio que los europeos no guardaban sus ahorros en el pequeño país mediterráneo y que el rescate privado impuesto por Bruselas se pagará con el dinero de los rusos y chipriotas.

Por si fuera poco, los bancos rusos han otorgado créditos por un monto de hasta 40.000 millones de dólares a las sociedades opacas de Chipre, según Moody's.

Otros 12.000 millones de dólares se hallan en las cuentas de los filiales que tienen los bancos rusos en la isla.

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