Cuatro cigarros de estreno

Montecristo y Partagás estrenarán vitolas a lo largo de 2013

El lanzamiento de los nuevos cigarros fue en el XV Festival del Habano de la capital cubana

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Montecristo y Partagás estrenarán vitolas a lo largo de 2013. Y la firma Vegueros, que rinde homenaje a los agricultores que cultivan el tabaco en Cuba, moderniza su imagen. El escenario elegido para el lanzamiento de los nuevos cigarros fue el XV Festival del Habano, celebrado a finales del mes de febrero en La Habana(Cuba) y al que asistieron alrededor de 1.500 aficionados de más de 70 países.

 • Montecristo Petit No. 2

Tras varios años de espera, Montecristo Petit No. 2 enriquece la histórica línea clásica de la firma que transformó esta marca en un mito. Esta flamante vitola, que introduce la nueva anilla de Montecristo, está concebida para que los amantes de los formatos figurados en la marca puedan disfrutar de todo el sabor de este habano en menor tiempo. Montecristo, dicen los expertos, es la referencia en cuanto a sabor por la que se mide al resto de los habanos. La marca debe su nombre a la novela El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas. El lector de la tabaquería leía la novela a los torcedores de la fábrica de H. Upmann enla Habana, dónde se fundó la marca en 1935. Gustó tanto que la firma tomó el nombre del protagonista de la novela. La gama clásica de Montecristo estaba inicialmente compuesta únicamente por las vitolas numeradas del 1 al 5. El formato de esta vitola es innovador: cepo grueso (52,20,64 mm x120 mm de largo). La ligada de tabaco ha sido elaborada con hojas de tripa y capote seleccionadas y procedentes de Vuelta Abajo (Pinar del Río, Cuba). Estará disponible en el clásico cajón de 25 y 10 unidades, así como en petaca de tres unidades.

Partagás Lusitanias Gran Reserva Cosecha 2007

Fundada en 1845, Partagás presenta su primera gran reserva, con hojas recogidas en los distritos tabaqueros de San Juan y Martínez y San Luis, procedentes de la cosecha de 2007 y añejadas durante cinco años. La selección de las hojas ha sido realizada por Arnaldo Bichot, histórico maestro ligador de esta fábrica de habanos, la más famosa de La Habana fundada en 1845. El carácter de su ligada, compuesta de tabacos de tripa larga y capote, es rico y aromático. Lusitanias –cepo 49 (19,45 mm) por 94 mm de largo– es una imponente vitola que potencia los matices que caracterizan la ligada propia de Partagás. La producción es de 5.000 estuches de 15 unidades numeradas.

Vegueros. Tres vitolas nuevas

Vegueros renueva su marca con tres vitolas y una imagen más moderna. En Vuelta Abajo es tradición entre los vegueros –agricultores que cultivan el tabaco en Cuba– confeccionar sus propios puros. Vegueros nació en 1996 para rendir homenaje a todos los agricultores que de generación en generación han cultivado el tabaco en Pinar del Río.

Se presenta en latas metálicas de 16 unidades o en petacas de cinco cigarros, se elaboran a mano con tripa larga e incorpora una ligada de sabor medio a fuerte. Las tres vitolas son: Tapados (cepo 46 x120 mm), Entretiempos (cepo 52 x115 mm) y Mañanitas (cepo 46 x100 mm. Figurado).

Montecristo. Double Edmundo

Tercera vitola de la línea Edmundo que ofrece un habano de mayores dimensiones para aquellos que gustan deleitarse con todo el sabor de Montecristo, pero sin prisas. Se viste también con la nueva anilla de Montecristo. Se caracteriza por su gran porte (nombre de vitola de galera dobles: cepo 50 (19,45 mm x155 mmde largo) y, al contrario de lo que sucede ahora que muchos fumadores prefieren habanos de fumada más corta, Double Edmundo se distingue por un tiempo de disfrute de una hora. Se trata de un habano creado para cubrir la tendencia del formato de cepo grueso. En cajón de madera de 10 y 25 unidades, y en petaca de tres.

Un placer para (casi) todos los sentidos

Para disfrutar de un habano, dicen los expertos, es necesario afinar cuatro de los cinco sentidos: la vista, el tacto, el olfato y el gusto. El oído no es necesario. La elección de la marca y la vitola, la forma en la que se corta, se enciende y se fuma son decisivos para un completo disfrute.

El color debe agradar a la vista, con un aspecto uniforme y cierto brillo en la capa. Las manchas blancas o verdes que pueden aparecer no afectan a la calidad del cigarro, ya que son efectos naturales que se desarrollan durante el proceso de curación. Los aromas que fluyen de la hoja bien curada son la antesala de los sabores que posteriormente se disfrutarán en la fumada. Es importante calcular el tiempo del que se dispone a la hora de elegir el cigarro, ya que el sabor se va intensificando por etapas.

El corte debe hacerse sobre la línea donde el gorro se une a la capa, creando una apertura amplia para asegurar un tiro adecuado y evitar que se desprenda la capa. Se suele hacer con una guillotina o con unas tijeras especiales para puros. Para el encendido ha de utilizarse una llama inodora y hacerlo de manera pausada. Buenos humos.

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