Primera colocación de bonos tras el rescate del país hace dos años y medio

Irlanda emite a 10 años a un tipo de interés inferior al de España e Italia

La demanda fue muy fuerte, superando los 12.000 millones de euros

La vuelta a los mercados abre la puerta al programa de compra de deuda del BCE

El ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan. EFEArchivo
El ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan. EFE/Archivo EFE

La troika ya tiene a su alumno aventajado: Irlanda. Dos años y medio después de ser rescatado, el Tigre Celta ha logrado volver a los mercados con la emisión de un bono a 10 años –el que se utiliza como referencia para el cálculo de la prima de riesgo–. Este paso es un importante hito para un país que recibió un apoyo financiero por parte de sus socios europeos y del Fondo Monetario Internacional (FMI) por importe de 85.000 millones de euros, y cuya economía está tutelada desde finales de 2010.

El Tesoro irlandés ha aprovechado el buen tono de los mercados en el arranque de 2013 para emitir 5.000 millones de euros, con una rentabilidad del 4,14%. Este tipo de interés es sustancialmente inferior al que paga España por financiarse en este plazo. El 7 de marzo, el Tesoro Público subastó obligaciones a 10 años con una rentabilidad media del 4,917%. Ayer el bono español tenía una rentabilidad del 4,766% en el mercado secundario y el italiano del 4,667%.

Una demanda de 12.000 millones

Otra buena señal sobre la subasta irlandesa es la fuerte demanda. Según los medios locales, las peticiones de compra alcanzaron los 12.000 millones de euros, lo que provocó que se colocaran 5.000 millones, frente a los 3.000 millones previsto. Irlanda ya había tanteado su regreso a los mercados en enero con una colocación sindicada de títulos a cinco años.

El diferencial italo-español sigue menguando

M. M. M.

El diferencial entre la deuda italiana y española sigue estrechándose día tras día. Aunque ambas registraron hoy un ligero repunte, este fue superior en el bono italiano y la diferencia entre la rentabilidad de uno y otro es de algo menos de 10 puntos básicos: 4,766% en el español, frente al 4,667% en el italiano.
Los mercados esperan que este margen se reduzca por completo, más aún después de que hoy el Tesoro italiano tuviera dificultades para colocar deuda. Emitió 3.320 millones de euros de deuda con vencimiento a 2015 con una rentabilidad del 2,48%, frente al 2,3% de la subasta previa, volviendo a los niveles que pagaba a finales de 2012. El nivel de demanda fue muy escaso.
Este mal dato de la subasta, junto con el desplome del beneficio de la eléctrica Enel, ha tirado a la baja de la Bolsa de Milán, que cayó un 1,74%, el mayor descenso entre las plazas europeas.
El Ibex 35 ha cerrado en 8.498,3 puntos, con una bajada del 0,4%, marcado por la revisión de las cuentas de Endesa por parte de su matriz Enel (cayó ayer un 3,95%) y por el retroceso de la banca mediana (Bankinter, Sabadell, Popular...) y de Inditex.
En el resto de mercados europeos también han predominado los números rojos. El índice de referencia en la Bolsa de Londres retrocedió un 0,45% y el de la de París cayó un 0,10%.
En Wall Street, los indicadores neoyorquinos registraban subidas moderadas a media sesión.
Mañana, el Tesoro español se enfrenta a una nueva subasta, esta vez fuera del calendario programado, con la que quiere colocar bonos con vencimiento en 2029, 2040 y 2041.

“La respuesta [a la emisión] ha sido extraordinaria, y no creo que nunca hasta hoy me hayan escuchado pronunciar la palabra extraordinaria”, explicó el ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan. El Gobierno irlandés defendía ayer que la subasta demuestra que el país puede terminar con su dependencia de los fondos del rescate europeo.

La vuelta de Irlanda a los mercados, además de ser un síntoma de su incipiente recuperación económica, también puede ser el paso que le faltaba para poder acceder al programa de compra de deuda soberana diseñado por el BCE el verano pasado. En el momento de su presentación, la entidad presidida por Mario Draghi puso dos condiciones claras: en primer lugar, solicitar formalmente un rescate del país (algo que Irlanda ya hizo) y, en segundo lugar, que mantuviera su acceso al mercado de bonos.

Una vez que el nuevo bono se convierta en la referencia para la prima de riesgo irlandesa, esta estará previsiblemente por debajo de la española, que ayer quedó en los 328 puntos básicos.

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