La grafología gana enteros en los procesos de selección de nuevo personal

Conseguir empleo puede depender de su tipo de letra

Conseguir empleo puede depender de su tipo de letra
Conseguir empleo puede depender de su tipo de letra

Dar con la persona que reúna el perfil perfecto para el puesto vacante puede ser todo un quebradero de cabeza. Los departamentos de recursos humanos (RR HH) no escatiman en esfuerzos para hilar lo más fino posible. A la vista están las numerosas pruebas y entrevistas que se exigen en la mayoría de empleos. Una de las cosas a la que se le está prestando cada vez más atención es a la firma (y a la escritura) de los candidatos.

"La firma es como una biografía abreviada de cada persona", señala María Teresa Graells Nonell, grafóloga y autora del libro Llegir la signatura (Leer la firma), publicado por Editorial Viena. "A través del análisis de los signos gráficos podemos conocer las aptitudes intelectuales del sujeto y tener información sobre su nivel cultural e inteligencia, su forma de razonar y la habilidad que tiene para aportar opiniones, hacer juicios, emitir críticas, etc. También nos dice mucho de su grado de creatividad y de su habilidad para argumentar, comunicar y negociar", explica.

Graells enseña cómo aprovechar toda la información que contiene la escritura en el curso de e-learning Grafología de la firma aplicada a la selección de talento, del que es organizado por Global Human Capital Group. Según Amparo Díaz-Llairó, consejera delegada de la firma, entre los clientes que les solicitan este tipo de servicios se cuentan Mango, Oxford University Press o Banif. Grandes empresas, consultorías de RR HH y coaching, entidades financieras y bufetes de abogados son el tipo de clientes que más solicitan los servicios de grafólogos, apunta Graells.

"En todo proceso de selección de personal se lleva a cabo una o dos entrevistas personales. A partir de aquí solicitamos las firmas y las analizamos. Tras el resto de pruebas que imponga la empresa (tests psicotécnicos, proyectivos, dinámicas de grupo, etcétera) reuniremos todas nuestras impresiones junto con los resultados del análisis grafológico de la firma y la rúbrica y obtendremos un perfil personal muy completo de los candidatos finalistas", resume Graells.

La importancia del detalle

¿En qué elementos de la escritura se fija un grafólogo para sacar sus conclusiones? Son múltiples las señales que hay que seguir a lo largo del análisis. "Valoramos si se unen las letras y, en caso afirmativo, de qué forma están ligadas; también nos fijamos en el tamaño de las letras de la firma, su dirección (si es ascendente, descendente o vertical), la forma y la inclinación", enumera Graells.

Al margen de las cuestiones más técnicas, en el análisis entran también elementos más psicológicos. Así, se presta especial atención a cómo se identifica el sujeto (si el autor firma con el nombre o apellidos) y a cómo se ordenan los elementos que figuran en la firma.

El gran valor de la firma y la rúbrica es que es algo personal y se hace en el momento, dice Graells. "La información que de ahí se saque, a diferencia de la de otros tests, está actualizada al máximo".

Cómo interpretar los rasgos de la firma

La experta en grafología María Teresa Graells identifica los pasos para lograr exprimir el significado de una rúbrica.

l Anotar todos los signos gráficos de la firma y rúbrica que estamos analizando. En función de la cohesión puede ser ligada, desligada, agrupada y variable.

l Si nos encontramos con una firma ligada, entonces podremos conocer si lo está a través de ángulos, guirnaldas, arcos, bucles, etc.

l Una vez se han detectado los signos gráficos de la firma (por ejemplo: ligada-coligada a través de ángulos) se le atribuye un significado psicológico a cada uno de esos dos rasgos.

l Estos se agrupan por aptitudes intelectuales, profesionales y personalidad.

l Posteriormente se evalúa la dimensión, la forma que adoptan las letras, los signos de rapidez, su ubicación y los estilos.