Rescate europeo de la banca

El Gobierno cerrará esta semana la reforma financiera

El viernes deberá aprobarse el real decreto con el que cumplir las exigencias de Bruselas a cambio del rescate.

El decreto de reestructuración y resolución ordenada de entidades de crédito, con el que se traslada a la legislación española el memorando de entendimiento acordado para el rescate europeo de la banca, deberá quedar listo esta semana. El viernes está prevista su aprobación en Consejo de Ministros, después de que las puntualizaciones y dudas de Bruselas hayan retrasado el visto bueno. La luz verde al nuevo texto estaba prevista para el pasado viernes, pero la Comisión Europea ha solicitado más tiempo para su análisis y para concretar los detalles de una de las piezas más problemáticas de todo el texto: la creación de un banco malo al que los bancos rescatados aporten sus activos tóxicos.

Esa sociedad de gestión de activos -según la denominación empleada por el Gobierno, reacio al uso del término de banco malo- requiere la creación de una nueva figura jurídica, según explican fuentes próximas al proceso, a través de la que garantizar que la inversión de capital privado sea lo más eficiente posible. El objetivo último no es otro que atraer a inversores a los que vender el ladrillo que los bancos han acumulado en su balance a consecuencia del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. La valoración que se haga de esos activos es el aspecto más determinante del proyecto, el que condicionará la cantidad de ayudas que recibirán los bancos y la velocidad a la que luego se podrán vender esos activos en el mercado. El dilema está en que una valoración muy ajustada al precio de mercado supone una pérdida mayor para la entidad forzada a recurrir al rescate, puesto que debe reconocer la totalidad de la pérdida de valor de ese activo. Y un traspaso de activos al banco malo a valor razonable, como recoge el memorando, puede suponer cierto retraso en el reconocimiento del profundo deterioro del mercado inmobiliario español y atrasar la digestión definitiva del stock de ladrillo, tal y como advierten expertos y consultores.

Otro de los aspectos por definir en el banco malo es su fórmula de financiación, una vez constituido. La opción más probable es que esta sociedad pueda emitir deuda con el aval del Estado, que podría presentar como colateral al BCE para asegurarse la liquidez a la que acceden el resto de entidades financieras, con la peculiaridad de que el banco malo no surja con las atribuciones propias de un banco más. La aprobación del decreto es además el paso necesario para completar el proceso por el que deberá activarse el rescate al sistema financiero español, de hasta 100.000 millones de euros.