Directivos / Verano

Aprenda de Al Pacino y será un buen líder

El libro 'Equipos de cine' analiza películas que enseñan a gestionar

Tantas veces vio su hijo de cuatro años la película de dibujos Cars que el padre empezó a analizarla. Donde el crío observaba un coche de carreras rojo, reluciente y con unos amigos graciosos, el padre sacaba una lección de gestión de personas. Aparecía en pantalla Rayo McQueen, tan talentoso como chulo, y advertía un ejemplo de una estrella que necesita aprender a trabajar en equipo. Y así, análisis tras análisis, José Miguel Muñoz Pérez (Castellón, 1974), responsable financiero de los canales de televisión de Disney en España y Portugal, escribió en dos años y medio Equipos de Cine (Biblioteca Nueva, 2012), libro que recoge ejemplos de siete películas que "enseñan a trabajar en equipo".

"De Heat se aprende mucho", explica el autor. En la película, Robert de Niro interpreta al jefe de una banda de ladrones. Meticuloso y con poca más vida que el robo, el criminal dirige un grupo de profesionales de gran disciplina. "No admitas en tu vida nada que no puedas dejar en 30 segundos si la pasma te pisa los talones", repite a sus hombres.

Al Pacino, su rival en pantalla y no tan distinto al ladrón, acaba con la banda gracias a que estruja horas al día, aprende de sus errores y aprovecha los de sus rivales. La cohesión de los forajidos se vuelve en su contra. Toman decisiones condicionados por lo que creen que piensa el resto de la banda. Nadie lleva la contraria. Pasó en Kodak, en Nokia... Y así van, recuerda Muñoz. "Y mira Amazon", continúa. "Allí estimulan que retes a tu jefe, que lleves la contraria".

"En Amazon te estimulan para que lleves la contraria a tu jefe"

1. 'Los chicos del coro' (2004). La autoridad moral hay que ganársela

Un director de escuela castiga a todos los alumnos hasta que el culpable o uno de sus compañeros dé un paso adelante y confiese.

La actitud del docente demuestra que es un mal líder: potencia el miedo y la desconfianza entre el alumnado, favorece que haya chivatos, fomenta el individualismo (yo me salvo; los otros se fastidian), controla, agobia... En este colegio de un pequeño pueblo francés no hay más misión que cumplir órdenes.

La antítesis la representa el profesor de música, que lo primero que hace es conseguir la autoridad moral, que se basa más en el respeto del grupo que en el cargo. Después busca una misión (formar un coro) que involucre a todos.

Recomendaciones: no basta con que la empresa tenga un jefe. Este debe ser un buen líder, tranquilo, tolerante, que no imponga, que confíe en su equipo, que consiga comprometer a sus empleados, que contagie ilusión...

2. 'Cars' (2006). Las estrellas necesitan frenos

Rayo McQueen, rojo, guapo y talentoso, es un joven coche de carreras que sufre el síndrome de la estrella: quiere imponer sus reglas (al fin y al cabo le han llevado a ser una figura), antepone sus intereses a los del resto, cree que no necesita ayuda, no advierte de sus límites... Tanto, que se pasa de frenada y destroza la carretera de un pueblo.

El juez le obliga a reparar los daños. Mientras trabaja, un viejo coche le desafía. La chulería del joven le lleva a infravalorar los riesgos de una curva y a perder. La desilusión es tanta que reajusta la percepción de sí mismo, aprende del rival y conoce a vehículos que formarán el equipo que le llevará a la victoria.

Recomendaciones: los intereses de la estrella deben coincidir con los del grupo para que unos y otros cooperen. Lo peor que puede pasar es que el galáctico no se dé cuenta de que forma parte de algo más grande que un proyecto personal.

3 'Heat' (1995). No basta con ser bueno

El policía observa la escena del crimen: un furgón blindado volcado, tres guardias muertos y dos salidas a la autopista a pocos metros. "Son buenos", suspira el investigador Vincent Hanna (Al Pacino); "tras matar a los dos primeros guardias, no vacilaron y se cargaron al tercero. Porque, ¿qué importancia podía tener? ¿Para qué dejar a un testigo vivo?". Y vaya si eran buenos: planes milimétricos, talento para ejecutarlos y disciplina.

El éxito de los ladrones enseña tanto como su fracaso. El aislamiento, la cohesión y seguridad de la banda, claves en varios golpes, provocan la caída: se creen invulnerables, se autocensuran para no romper el consenso y opinan presionados por lo que creen que piensa el resto del grupo.

Recomendaciones: evitar el aislamiento; cuando se pidan opiniones, no definir antes las soluciones; fomentar el papel de abogado del diablo...

4. 'Apollo XIII' (1995). Sin pasión no hay éxito

"Houston, tenemos un problema". El comandante Jim Lovell (Tom Hanks) advierte con estas palabras en la película de la avería que sufre la nave Apollo XIII. La gestión de la crisis muestra algunas de las claves del buen trabajo en equipo.

Confianza. Nadie duda. Ni los astronautas ni el personal de tierra. Todos saben que los compañeros han superado duras pruebas de selección. Esa seguridad les permite una comunicación fluida, en la que expresan incluso sus debilidades.

Recomendaciones: un equipo que disfruta, que cree que su trabajo trasciende (en este caso, hacer historia y llegar a la Luna), tendrá un buen ambiente y una comunicación fluida, claves para afrontar situaciones de crisis... Hasta en el espacio.