Programa de ayuda a parados de larga duración

Empleo busca la fórmula mágica para la reinserción laboral

Intentará vincular de algún modo el cobro de los 400 euros con la vuelta al trabajo

El Programa de Recualificación Profesional conocido como Prepara está configurado como una ayuda de 400 euros (399 euros) durante un máximo de seis meses, vinculada a un programa específico para incrementar la empleabilidad e insertar a desempleados que agotan otras prestaciones y subsidios sin contar con otras fuentes suficientes de ingresos".

Esta es la definición del Ministerio de Empleo del programa de ayuda a parados de larga duración sin ingresos cuya tercera prórroga anunció el martes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Sin embargo, los resultados de este programa no se corresponden con los objetivos de su definición y han dejado mucho que desear. En la segunda edición de este plan -cuya segunda prórroga terminaba ayer- solo el 6% de los beneficiarios (que rondan una media de 200.000 en cada una de sus ediciones) encontró empleo.

Pero es más, a este exiguo porcentaje del éxito del programa cuyo fin es la reinserción laboral de estos parados, hay que sumar el hecho de que dicha reincorporación al mercado de trabajo, en los pocos casos que se consigue, se produce después de haber agotado del todo, los seis meses de cobro que contempla este programa de ayudas como máximo.

Así al menos se deduce de las cifras facilitadas por Empleo: si el coste total de este programa ha sido de 1.051,1 millones de euros y el número de beneficiarios ha sido de 500.859, quiere decir que cada uno de ellos ha cobrado 2.099 euros que, a razón de los 399 euros mensuales que supone la ayuda, indica que todos la cobraron durante las seis mensualidades que se estipula como máximo del plan.

En definitiva, el hecho de que nadie se reinserte antes de agotar las ayudas y después solo lo logre el 6% ha llevado a Empleo a estudiar una reformulación del plan. De momento, desde este ministerio solo se ha dicho que los cambios estarán orientados a "mejorar el objetivo de recualificación de los desempleados".

Fuentes de este departamentos explicaron ayer que los técnicos están centrados en buscar una fórmula que haga más hincapié en la reinserción de los beneficiarios. Así, no están pensando tanto en la modificación de los requisitos de acceso, ni en el mayor control de los perceptores (más allá de la intensificación del seguimiento ya previsto en el plan antifraude), sino en vincular de algún modo el cobro de esta ayuda al logro de su principal objetivo: la reinserción laboral.

El coste de este programa no es desmesurado si se tienen en cuenta los cerca de 30.000 millones de gasto en protección por desempleo que se alcanzarán este año. Si bien, la financiación de esta tercera prórroga seguirá aumentando, casi con toda seguridad; sobre todo si se tiene en cuenta que el recrudecimiento de la crisis podría hacer que en el tercer trimestre vuelva a destruirse empleo a un ritmo del 5%, rozando bajar de los 17 millones de ocupados.

¿Enfadará a Bruselas esta prórroga de las ayudas?

La mayoría de los países europeos tiene ayudas para los parados que agotan sus prestaciones contributivas. Por ejemplo, en Alemania, los desempleados que finalizan el periodo del cobro del subsidio -un máximo de 12 meses para los menores de 50 años y de 15 para los mayores de esta edad- reciben 374 euros mensuales si viven solos y el doble si tienen cónyuge y entre 220 y 209 euros por cada hijo que resida en el hogar familiar. Esta ayuda en Francia ronda los 500 euros para una persona y 1.250 para una pareja.

No obstante, hay quien ya se pregunta si la prórroga del plan Prepara conculca las presiones de Bruselas para que España recorte gastos. "Provocará una respuesta indignada y hará que el BCE se muestre a brindar aún menos apoyo a España", dice Stuart Thomson, de Ignis Asset Management.