Malcolm Irving Glazer

El duende de los negocios

Patriarca de un imperio familiar y con habilidad para los negocios, el estadounidense dueño del Manchester United saca el equipo a Bolsa.

El duende de los negocios
El duende de los negocios

Un hombre de negocios. Desde que con 15 años heredase la humilde empresa de venta al por mayor de joyas de su padre, Malcolm Glazer ha ido multiplicando sus inversiones hasta convertirse en una de las personas más ricas del mundo. Sin embargo, las deudas también le acechan, sobre todo en el equipo inglés del que es propietario desde 2005. El Manchester United quiere recaudar 333 millones para hacer frente a la deuda que acumula desde ese año. Para ello, lanzó una OPV en la Bolsa de Nueva York, de la que anunció los detalles el pasado 30 de julio y 10 días después, el 10 de agosto, ha empezado a cotizar. El equipo pone en venta 16,67 millones de acciones de clase A a un precio de entre 16 y 20 dólares. Esta salida a Bolsa no va a afectar a la hegemonía de la familia Glazer en el equipo de Old Trafford, pues mantendrá en su propiedad el 100% de las acciones de clase B, con 10 veces el poder de voto de los títulos que saldrán al mercado, y un 58% de clase A.

Al magnate norteamericano no le dan miedo los retos ni los fracasos. En la década de los ochenta falló en la absorción de varias empresas (US Conrail, Formica y Harley-Davidson) y en 2005 tuvo que hacer frente a la oposición de la mayoría de los seguidores del Manchester United (que alcanzan los 659 millones en 39 países de todo el mundo, lo que lo convierte en el club con mayor apoyo global). La operación bursátil causó un gran revuelo entre los hinchas de los diablos rojos. Malcolm Glazer adquirió el equipo por 1.160 millones de euros, para lo que tuvo que pedir préstamos por valor de 788 millones de euros. Esto ha ocasionado una deuda al conjunto, incrementada por los intereses que estos préstamos generan, valorados en 67 millones de euros anuales. Los aficionados temían que para hacerle frente, se multiplicara el precio de las entradas y se redujera el presupuesto para fichajes, algo que finalmente no ha sucedido. Para impedir la transacción trataron incluso de recomprar el club asociándose de manera independiente. El conflicto ha regresado siete años después con la OPV. Son muchos los que opinan que los ingresos que se obtengan de la venta de acciones no irán destinados por completo a saldar está deuda, sino la que posee la familia Glazer.

Antes de hacerse con el equipo de la Premiere League, Malcolm Glazer ya había entrado en los negocios deportivos. En 1995, adquirió, por 160 millones de dólares, el equipo de fútbol americano Tampa Bay Buccaneers. Hasta entonces eran conocidos por sus constantes derrotas, pero la fortuna del multimillonario les hizo despegar y en 2003 lograron su primera Super Bowl. Las inversiones del estadounidense les han hecho obtener títulos y multiplicar sus ganancias.

Con 84 años, quinto hijo de una familia judía lituana que emigró a EE UU, ocupa el puesto 442 de la lista de los hombres más ricos del mundo y el 148 si se atiende solo a los estadounidenses, según la revista Forbes, que valora su patrimonio en 2.700 millones de dólares. Pero no solo ha empleado su fortuna con fines lucrativos. En 1999 creó la Fundación Glazer Family para al desarrollo social y económico de los más desfavorecidos de Florida. Preocupado sobre todo por los más pequeños, un año después, donó cinco millones para la fundación en Tampa del Museo Glazer Children, dedicado al aprendizaje infantil.

Su pericia en los negocios le ha asignado el apodo de duende y su habilidad ha sido heredada por sus seis hijos (cinco varones y una mujer), frutos de su matrimonio con Linda. Avram, Bryan y Joel están al frente del consejo del Manchester United, del que este último es también presidente, y lo gestionan desde que su padre sufriera en 2006 un derrame cerebral que le dejó secuelas en el habla y la movilidad. Junto a ellos, Edward, Kevin y Darcia administran el resto de comercios familiares, centrados en numerosos sectores.

Glazer no se ha conformado con negociar sociedades deportivas a lo largo de su vida, de hecho esta ha sido su última afición. En la década de los 70 comenzó comprando parques de casas móviles en Florida, hasta llegar a convertirse en presidente y consejero delegado de First Allied Corporation. Valorada en alrededor de 500 millones de euros, el holding engloba grandes superficies de apartamentos y centros comerciales en EE UU. Años después se hizo con uno de los negocios que más problemas le ha generado, Zapata Corporation. La compañía, fundada por el ex presidente de EE UU, George Bush padre, se dedicaba a la extracción de gas y petróleo. Una vez adquirida por los Glazer, siguiendo la estrategia de la compra de paquetes de acciones, al igual que hizo con el Manchester United, aparcó este sector y se convirtió en la primera productora de aceite y proteína de pescado tras la marca Omega Protein. El problema vino cuando, una década después, coincidiendo con la compra del equipo británico, la firma fue investigada por el regulador del mercado de EE UU por supuestas subidas en el precio de sus acciones.

Pero sin duda, su mejor apuesta fue la que realizó en el Manchester United, el equipo de fútbol más valorado del mundo, en 2.235 millones de dólares, según Forbes. El conjunto ha ganado 60 trofeos desde su fundación hace 134 años y la pasada temporada generó unos ingresos de 532 millones de dólares. Todo un negocio para la familia y sus futuros compradores.