Carta del consejero delegado de Iberia

"Habrá que hacer importantes sacrificios"

El consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez, ha remitido a sus empleados una carta en la que avanza que que el "esfuerzo necesario" para garantizar la viabilidad de la empresa afectará a su tamaño y a las "condiciones laborales de todos los empleados y al volumen de empleo".

Sánchez Lozano ha enviado una misiva a los 22.000 trabajadores de la aerolínea en la que señala que "durante estas semanas" se está ultimando un plan de acción, "que profundice en todas las medidas" que han ido tomando "para darle la vuelta a la situación de pérdidas" y que darán a conocer "en próximas fechas".

"Plan de acción que exigirá importantes sacrificios por parte de todos nosotros, no muy distintos de los que está asumiendo en estos momentos la sociedad española, tanto individual como colectivamente. El esfuerzo necesario en el corto plazo afectará al tamaño de la compañía, a las condiciones laborales de todos los empleados y al volumen de empleo", afirma.

La misiva se ha enviado tras los resultados presentados hoy por International Airlines Group (IAG), sociedad resultante de la fusión entre Iberia y British Airways.

El grupo perdió 251 millones de euros en el primer semestre, tras ganar 88 millones en el mismo periodo de 2011, por el encarecimiento del combustible y el mal resultado de Iberia, que tuvo unas pérdidas operativas de 263 millones de euros, "prácticamente un millón y medio de euros diarios", como destaca Sánchez-Lozano.

"En la dinámica actual de crisis, rescates, ayudas, quizás hemos perdido la noción de lo que representan un millón y medio de euros diarios en una compañía como la nuestra, pero nada más y nada menos que el salario de un 40 % de la plantilla, o el combustible que compramos cada día para operar un cuarto de nuestra flota", escribe.

Asegura que esas pérdidas sitúan a la compañía "en una posición de verdadera emergencia" y obliga a "abordar un proceso de cambio profundo, sin más demora, para sobrevivir ahora, y para ser capaces de construir una empresa mejor, que tenga continuidad en el futuro más próximo, objetivo que todos nos hemos marcado".

Tras destacar que en los últimos meses se han tomado decisiones de recorte generalizado de gastos e inversiones, indica que "esas medidas suman, pero es obvio que no son suficientes".

"Como empresa afrontamos dos retos importantes"; por un lado, los propios estructurales de falta de competitividad de la compañía en un entorno que ha cambiado radicalmente y donde sus competidores no tienen nada que ver con los que eran hace un años, y por otro las consecuencias de la crisis en España, donde Iberia genera el 40 % de sus ingresos.

"Tenemos que ser capaces de buscar alternativas de viabilidad para Iberia", que "no puede ser la misma que ha sido estos pasados 85 años", prosigue Sánchez-Lozano, que recalca que el objetivo es que la aerolínea "siga siendo lo que ahora representa, una empresa líder, de gran simbolismo" para España, "que conecta con los clientes y que es capaz de salvaguardar su futuro".

Ya en el comunicado sobre los resultados, el consejero delegado del grupo, Willie Walsh, ha anunciado que el plan de reestructuración de Iberia estará concluido a finales de septiembre y que "inevitablemente, no vamos a ser capaces de evitar la pérdida de empleos como parte de este proceso".

El anuncio de reestructuración en Iberia llega después de que otras aerolíneas, como el grupo franco-holandés Air France-KLM anunciase este año un plan de recortes de gastos de 1.000 millones de euros en los próximos tres años.