Un lustro de crisis

Cinco años de crisis fulminan 322.000 millones de valor en Bolsa

Las empresas del Ibex han perdido 322.000 millones de capitalización en cinco años de crisis. Bancos y constructoras se han llevado la peor parte, pero solo Inditex y Grifols han conseguido superar la situación. La Bolsa española ha sido una de las peores del mundo con una caída en rentabilidad el 56%, frente al descenso del 17% de Alemania. Grecia, Portugal e Italia se han dejado más del 60%.

Cinco años de crisis fulminan 322.000 millones de valor en Bolsa
Cinco años de crisis fulminan 322.000 millones de valor en Bolsa

El miércoles se cumple un lustro de crisis. El 18 de julio de 2007 Bear Stearns confirmaba a través de una carta remitida a sus clientes que dos de sus hedge funds que habían invertido en bonos respaldados por las hipotecas subprime (de alto riesgo) habían perdido todo. Fue el germen de lo que vino más adelante: estallido de la burbuja inmobiliaria, riesgo sistémico, recesión y crisis del euro. Un lustro después, y tras las actuaciones de los Gobiernos, de la Unión Europea, del FMI, de la Fed y del BCE, los mercados aún siguen atrapados en la falta de desconfianza y la cruda realidad de las cifras. España ahora está en el centro de la diana; su elevado déficit y la necesidad de realizar duros ajustes para cumplir con las exigencias impuestas desde Europa tras la concesión del rescate a la banca han conducido la Bolsa a mínimos de 2003 y a la deuda soberana a récord, con la prima de riesgo por encima de los 500 puntos básicos. El Ibex cerró el viernes en 6.664,60 puntos y con una capitalización conjunta de todas sus compañías de 308.000 millones de euros, 322.000 millones menos del valor que tenía en el momento en que se inició la crisis.

La pérdida de capitalización ha afectado a prácticamente todas las empresas, pero la mayor salida de dinero por parte de los inversores se ha centrado en los sectores bancario y constructor. Por ejemplo, Santander y BBVA valen 42.723 y 38.420 millones menos y la capitalización de Bankinter, Sabadell y Popular se ha reducido en 26.700 millones. En construcción, destaca el fuerte castigo sufrido por Sacyr Vallehermoso, que ha pasado en cinco años de valer 11.644 millones de euros a 544 millones del cierre del viernes.

Fuera de estos negocios, despunta Gamesa, que ha reducido su capitalización un 95%, a 340 millones.

Algunos blue chips, como Telefónica, Repsol, Iberdrola o Endesa, han perdido más del 50%.

Las únicas empresas que han ido a contracorriente han sido Grifols e Inditex. Las dos cotizan en máximo histórico y han aumentado su valor en Bolsa un 81,5% y 80,6%. La textil se ha convertido en la número uno del índice por capitalización, superando incluso a las que siempre se han disputado el podio: Telefónica y Santander. Inditex tenía un peso en el selectivo del 3% hace cinco años y actualmente supera el 11%.

Además de las caídas de las cotizaciones, el mercado se ha topado con una importante caída del negocio. En el primer semestre de 2012 se contrataron 375.609 millones de euros, un 30% menos que en el mismo periodo de 2007. Los reducidos precios a los que cotizan muchas de las compañías, en algunos casos mínimos históricos, no son suficientes para atraer al inversor. "Aún no es el momento de entrar en banca nacional. El problema ahora no es tanto por la recapitalización, sino el negocio. La actividad de las entidades nunca volverá a ser como en los últimos 10 años", explica Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de Atl Capital. En cuanto a la construcción, otro sector con un gran número de damnificados en esta crisis, tanto a nivel inversor como laboral, parece que comienza a ver algo de luz. Compañías como Ferrovial y OHL están muy recomendadas.

Los analistas reconocen que volver a los niveles a los que cotizaban algunas entidades será casi imposible, a pesar de que se tenga un perfil de inversión a largo plazo. Incluso apuntan a la posibilidad de que desaparezcan ciertas empresas con un tamaño excesivamente pequeño. En el mercado hay 29 compañías cuyas acciones cotizan por debajo del euro; Quabit y Urbas cerraron el viernes a 0,04 y 0,01 euros.

Entre las peores Bolsas del mundo

El mercado español llega al primer lustro de la crisis como uno de los peores del mundo. En rentabilidad, ha caído el 56%, pero las Bolsas de Portugal, Italia y Grecia han bajado el 64%, 67% y 91%, respectivamente. Las Bolsas de Alemania, Francia y Reino Unido han caído el 17%, 47% y 14%. Las pérdidas en los índices estadounidenses rondan el 10%. EE UU ha conseguido salir de la recesión de forma más rápida y efectiva que Europa.

Tras cinco años de crisis llega la hora de hacer balance, y también el momento para la reflexión. "Siento incertidumbre, decepción y frustración. La realidad es que la crisis inicial subprime, como si de un dominó se tratara, ha actuado de detonante de otros excesos generados a largo plazo: el excesivo tamaño de mercado financiero, el problema inmobiliario y de índole geopolítica, institucional y política. La cuestión de fondo que actúa como lastre de la recuperación es la elevada deuda acumulada en los países desarrollados, tanto privada como pública", comenta José Luis Martínez, estratega jefe de Citi en España.

Los expertos coinciden en que los mercados afrontan un futuro complicado. El tiempo transcurrido no ha servido para apaciguar la situación. "Estamos en el momento más crítico, donde tenemos esa sensación de vulnerabilidad de algunos Estados por su elevada deuda", comenta Alejandro Vidal, de Banca March.

El último lustro ha traído consigo rescates, cambios de Gobierno, bajadas en la Bolsa, subidas en la prima de riesgo, aumento del paro, de la deuda... un sinfín de problemas. Pero entre todos, los analistas destacan la crisis del euro. "Es una crisis de deuda pero también, y lo que es peor, política", dice Martínez.

Un futuro cargado de dudas

El estratega de Citi comenta que hace falta tiempo, dinero, sacrificios y decisiones políticas, en algunos casos con reestructuraciones de deuda, para salir de este problema. Pero también se precisa cooperación. "Necesitaremos la asistencia de nuestros socios y la compra de deuda a corto plazo por parte del BCE", explica Varela.

La Bolsa y la renta fija tienen un futuro por delante nada favorable. Aunque todo es impredecible. Los mercados han dejado de funcionar con racionalidad y las reacciones son extremas. "Es difícil diseñar estrategias. Nosotros estamos inculcando a nuestros clientes que sean conscientes de que en muchas compañías los fundamentales no funcionan. El mercado está como está y lo mejor es si se entra establecer unos stop loss a fin de no incurrir en posibles pérdidas de por vida. Las inversiones están más basadas en la fe que en otra cosa", dice Susana Felpeto.

Cinco años dan para mucho, pero no para todo. El tiempo apremia ahora a Europa, que debe sentar las bases para la refundación del euro y el crecimiento, así como la puesta en marcha de importantes reformas. La Bolsa y la prima de riesgo necesitan argumentos contundentes para cambiar a mejor.

Las cifras

9,5 puntos básicos era el nivel al que se encontraba la prima de riesgo española justo en el inicio de la crisis de las 'subprime'. El viernes cerró a 540 puntos. En Grecia, el salto del 'spread' ha sido de los 27,4 a 2.364 puntos.

4,64%era el tipo de interés del bono a 10 años en julio de 2007, frente al 4,54% del alemán. De forma reciente, la deuda española a largo plazo ha llegado a superar el 7%, mientras que la germana se encuentra al 1,26%.

15.058 era el nivel al que cotizaba el Ibex 35 el día que Bear Stearns anunció la quiebra de dos de sus fondos por las 'subprime'. Hoy arrancará la jornada en la cota de los 6.664,60 puntos.

1,38 era el cruce del euro frente al dólar en julio de 2007. Desde entonces ha caído hasta niveles de 1,22. En julio de 2008 alcanzó récord en 1,60. La debilidad del euro se ha hecho más evidente con la crisis de deuda periférica.

673 dólares por onza pagaba el mercado por el oro entonces. En este momento se mantiene por encima de los 1.500, pero llegó a rozar los 2.000 dólares. Ha sido uno de los activos que ha actuado como refugio.

En espera de...

1. Euro. La crisis ha cuestionado la supervivencia de la divisa. Europa está trabajando para refundar el sistema y sentar las bases de toda la UE.

2. Crecimiento. Los planes de ajuste alimentan la recesión que viven algunos países como España. Hacen falta estímulos.

3. Deuda. El mercado sigue pidiendo la intervención del BCE a través de compra de deuda para aliviar la prima de riesgo.

Otro mundo bursátil

Ratios fuera

"Muchos de los marcos en los que nos movíamos han saltado por los aires". De esta manera resume Alejandro Vidal, responsable de estrategia y mercado de Banca March, la transformación que ha sufrido en estos últimos cinco años el trabajo de los gestores, analistas o expertos de los mercados. Las estrategias de inversión estaban antes basadas en los fundamentales de las compañías. Hoy, ratios como el PER, veces que el precio de la acción contiene el beneficio, han caído en desuso.

Pequeñas, no

Susana Felpeto, subdirectora de renta variable de Atl Capital, comenta que uno de los cambios más radicales que se han producido es que en 2007 el nivel de contratación en valores de mediana y pequeña era muy elevado, y ahora "es a veces muy complicado hacer operaciones en este tipo de compañías". Los inversores han optado por los valores más grandes, que son más líquidos y donde se pueden hacer y deshacer posiciones rápidamente.

Plazos cortos

Para los expertos, hacer inversiones pensando en el largo plazo es mera quimera. Alejandro Vidal explica que los mercados han entrado en una "fase bipolar". "Es muy difícil mantener cualquier posición. Hemos pasado de tener un abanico de riesgos del 0 al 10 a pensar que si una compañía tiene riesgo, es muy alto, y si apenas tiene, que no tiene ninguno". "Para invertir a largo plazo hay que tener fe", dice Susana Felpeto.

Sin previsiones

Los expertos reconocen que las decisiones que se toman en el mercado casi se improvisan día a día. Como no se tienen en cuenta los fundamentales de las empresas, las previsiones han dejado de tener validez. Pocos son los que se atreven a aventurar la evolución del Ibex hasta fin de año o en 2013.

Cae el dividendo

La retribución al accionista español ha sido de las más generosas entre los mercados del mundo. Sin embargo, el dividendo ha dejado de ser una de las prioridades a la hora de invertir. Hay serias dudas sobre la sostenibilidad del pago en algunas empresas, y la moda del scrip dividend, tal y como está el mercado, no resulta demasiado atractiva.

España no vende

Cuando los gestores se movían por los fundamentales de las compañías, el peso del negocio nacional no suponía un handicap; hoy sí. Las empresas han caído en bloque en esta crisis, con independencia del sector al que pertenecieran. Y así sigue siendo. Los inversores dan prioridad a los negocios internacionales para esquivar el riesgo país.