El Gobierno imputa la recaudación adicional de la subida del IVA en varios ejercicios

¿El mayor ajuste de la democracia? Sí, pero no tanto

El Ejecutivo, en contra de la práctica habitual, contabiliza los efectos de la subida fiscal en varios ejercicios.

Una señora pasa por delante de la taquilla de los Cines Callao, en Madrid. Las entradas de cine sufrirán un aumento de 13 puntos en el IVA.
Una señora pasa por delante de la taquilla de los Cines Callao, en Madrid. Las entradas de cine sufrirán un aumento de 13 puntos en el IVA.

Los 65.000 millones del ajuste fiscal anunciado el miércoles por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, han sido bautizados como el mayor recorte de la democracia. Es correcto, sin embargo, la cifra está sobredimensionada. La Comisión Europea, el FMI, la Agencia Tributaria o el propio Gobierno, hasta ahora, calculaban el efecto de una medida fiscal en los doce meses siguientes desde su aprobación. En cambio, el Ejecutivo llega a la cifra de 65.000 millones tras imputar las consecuencias del ajuste en varios ejercicios (2012-2014).

Los informes de Hacienda indican que la subida del IVA aprobada por el Gobierno de Zapatero supuso un aumento de ingresos de 5.400 millones entre el primero de julio de 2010, cuando entró en vigor, hasta julio de 2011. A partir de esa fecha desparece el efecto escalón, es decir, pasar de un tipo a otro, y el incremento del IVA deja de computarse como ajuste fiscal.

El Gobierno de Rajoy, en el informe publicado en inglés en la madrugada del viernes, aplica una operación distinta. Ademas de estimar la recaudación adicional por el incremento del IVA entre el 1 de septiembre de este año hasta el mismo día de 2013, calcula el efecto para el ejercicio 2014. Ello tiene cierto valor informativo, sin embargo, provoca que se sobredimensione el ajuste. Por la misma regla de tres, también se podrían sumar las consecuencias de la subida en 2015, 2016, 2017 y así sucesivamente.

En los planes de ajuste que los Gobiernos remiten a Bruselas no se sigue esta práctica. Por ejemplo, el Programa de Estabilidad (2012-2015) enviado por el Gobierno de Rajoy a la Comisión Europea en abril refleja que la subida del IBI aprobada en 2012 supondrá un aumento de los ingresos en 900 millones. Una recaudación adicional que deja de computarse en los ejercicios siguientes. Con la otra forma de cálculo, el ajuste derivado de elevar el IBI alcanzaría los 3.600 millones entre 2012 y 2015. Y lo mismo sucede con el resto de medidas.

Por este motivo, resulta confuso comparar el ajuste de 65.000 millones de Rajoy con los 15.000 millones que supuso el recorte de Zapatero, que incluyó la rebaja del sueldo de los funcionarios o la congelación de las pensiones. Dicho esto, el ajuste de Rajoy sigue siendo el mayor de la democracia.