Angus Deaton, profesor de Economía en la Woodrow Wilson School, Universidad de Princeton
"Hay que introducir políticas de estímulo"
"Hay que introducir políticas de estímulo"

“Hay que introducir políticas de estímulo”

El experto aboga por poner fin a las recetas de la austeridad para salir de la crisis

Escocés, de 66 años, lleva casi 20 impartiendo sus conocimientos económicos en la prestigiosa universidad de Princeton (EE UU). Autodefinido como keynesiano, ha centrado su carrera en el estudio del comportamiento de los consumidores. Acaba de recibir el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2011, en la categoría de Economía, Finanzas y Gestión de Empresas.

Los enfoques macroeconómicos no parecen dar resultado para salir de la crisis. ¿Hay alguna aportación que pueda hacerse desde el punto de vista micro?

El problema ha sido la incapacidad para dejar actuar a las políticas de estímulo. En Estados Unidos, la Administración de Barack Obama querría aplicarlas, pero la oposición republicana lo bloquea. En Europa, los problemas estarían más cerca de resolverse si se llegase a un acuerdo para revertir las políticas de austeridad. Hay que introducir políticas de estímulo.

¿Existe margen?

Países como España, con la rentabilidad del bono a 10 años por encima del 7%, están atrapados y no pueden salir por sí mismos mediante políticas expansivas. Pero sí pueden hacerlo con la ayuda de los países menos presionados. Si Alemania, Francia, Holanda y otros se pusieran de acuerdo para impulsar sus demandas, el conjunto de la zona euro saldría del agujero en el que está metido.

Pero parece que el discurso ortodoxo sigue dictando las políticas desde Centroeuropa...

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Algunos creen que la austeridad terminará por funcionar. No digo que no pueda hacerlo, pero sería a muy largo plazo y a un coste social y político inasumible.

Las instituciones europeas y los Gobiernos de los países más ricos hablan de profundizar en la unión como forma de dejar atrás la crisis. ¿Tiene sentido?

Hasta cierto punto, la Unión Económica y Monetaria ha sido una herramienta creada por tecnócratas a costa de un importante déficit democrático. Si es impuesta desde Alemania, una mayor integración fiscal empeorará esas deficiencias democráticas. No creo que pueda existir una federación fiscal como la que se exige en las reformas constitucionales sin una federación política.

Por otra parte, una auténtica federación fiscal podría resolver los problemas financieros, pero no el de la falta de empleo. No hay más que ver las diferencias entre el norte y el sur de Italia. Cuando yo era joven, con la crisis de la minería, los mayores talentos de Escocia se iban a Inglaterra. Creo que está empezando a pasar algo parecido desde España hasta Alemania, y una unión fiscal exacerbaría esa tendencia.

La canciller alemana, Angela Merkel, sostiene que los ciudadanos españoles estamos pagando por los excesos de la última década. ¿Ha tenido algo de irracional nuestro comportamiento como consumidores?

No hace falta ser muy malpensado para creer que esa afirmación tiene como único objetivo justificar las exigencias de austeridad. Es el discurso de la culpa ciudadana, pero digo yo que algo habrán tenido que ver en esto los bancos, los políticos o los reguladores, ¿no? La gran lección de esta crisis es que no puede dejarse a los mercados que funcionen sin restricciones, pero me temo que hay muchos líderes políticos demasiado ligados al sector financiero como para quererlo ver.

"La transición a la peseta sería dolorosa"

El profesor de Princeton razona que, en el camino hacia la salida de la crisis, "torpedeado por la austeridad", la existencia de la moneda única supone una restricción adicional para los países que la comparten. Preguntado sobre si a España le interesaría volver a poner en circulación la peseta, Deaton esboza una sonrisa: "Si consiguiese llegar a ella de pronto out of the blue, en su expresión en inglés, seguro que sí, pero, en términos realistas, la transición desde el euro hasta la peseta sería absolutamente dramática".

Con todo, Deaton no cree que ese movimiento tuviese apoyo ciudadano: "España ha sido uno de los países más europeístas desde su incorporación a la Unión Europea e incluso antes, supongo que influida por motivos políticos además de económicos. Está por ver que los españoles decidieran libremente volver a su antigua moneda". A su juicio, el apoyo social debería ser condición sine qua non de cualquier decisión de ese calado: "Ya hemos visto que los mercados han demolido parte de la soberanía nacional de Italia y Grecia, llegando a derribar Gobiernos e imponiendo tecnócratas al frente. Incluso países como España están perdiendo soberanía frente a los mercados, porque sus sucesivos Gobiernos están teniendo las manos atadas respecto al grueso de las políticas económicas", explica.

Deaton sostiene que también la profesión económica tiene su parte de culpa en la crisis financiera y soberana. "Como mínimo, podemos reconocer que en los últimos 50 años hemos dejado demasiado espacio de interpretación a los políticos. En EE UU hoy hace fortuna la opinión de que la expansión fiscal genera desempleo, algo sencillamente absurdo. Creo que podríamos llegar a acuerdos en aspectos así de básicos, pero el caso es que no lo logramos".