Por su decisión de reforzar capitales con ayuda del Estado

Fitch rebaja las notas de viabilidad de los cuatro mayores bancos portugueses

La agencia de notación financiera Fitch rebajó hoy las calificaciones de "viabilidad" (no las de solvencia deudora) de los cuatro mayores bancos portugueses por su decisión de reforzar capitales con ayuda del Estado.

La nota que evalúa las condiciones de financiación y liquidez de los bancos pasa de B a CC en el caso del Banco Comercial Portugués (BCP) y el Banco Portugués de Inversión (BPI). El Banif (Banco Internacional de Funchal) desciende de CC a B-, y la estatal Caixa Geral de Depositos (CGD) pasa de B+ a B.

Fitch, que mantiene inalteradas las calificaciones principales de las cuatro entidades (BB+ para CGD, BCP y BPI, y BB para Banif), considera que sus necesidades "considerables" de capital público muestran el mal entorno y la incapacidad de las instituciones para financiarse por medios privados.

La banca portuguesa formalizó hace tres semanas sus necesidades de refuerzo de capital, ya previstas, para cumplir los nuevos requisitos europeos de solvencia.

La recapitalización del sector financiero luso suma 5.000 millones de euros y se hará con cargo a los 12.000 millones destinados en el rescate financiero de Portugal a ese fin.

Lisboa obtuvo en mayo del año pasado 78.000 millones de euros de ayuda internacional y sus bancos no habían necesitado hasta ahora recurrir a los fondos que les fueron reservados.

Pero Fitch considera negativo que las instituciones financieras hayan tenido que acceder a ese capital y señala además la exposición de las instituciones a la debilidad de la economía lusa y los problemas que tienen para ajustar sus balances.

No obstante, la agencia de notación señala la muestra de confianza en el sistema bancario portugués que ha supuesto la evolución positiva de sus depósitos en el primer trimestre de este año.