Secretos de despacho

Apasionamiento en Kielh's

Blanca Corrales vive atrapada en el mundo de la firma de cosmética estadounidense

Pocas veces te encuentras un directivo tan entusiasmado con la marca que dirige. Es el caso de Blanca Corrales, madrileña, de 46 años y directora de la marca estadounidense de cosmética Kiehl's, perteneciente al grupo L'Oréal. Tuvo que viajar hasta Nueva York para vivir su inmersión en esta firma, cuya historia arranca en 1851 en una farmacia del East Village, recreando las boticas de la vieja Europa. Su fundador fue John Kiehl, un visionario que supo aunar los conocimientos cosméticos, farmacéuticos, botánicos y medicinales, combinado todo ello con la calidad en la prestación del servicio al cliente.

En 1921, un discípulo de Kiehl, Irving Morse, adquirió el negocio pero mantuvo el nombre del fundador. Poco a poco fue construyendo una marca a la vez que mantuvo la esencia y los principios con los que había comenzado este negocio. De hecho, siempre ha mantenido el verbo dar dentro de los valores y la misión de la compañía. Sirva como ejemplo que la marca siempre ha creado productos cuyos beneficios de venta se han destinado a causas benéficas. Es el caso de campañas para detener el contagio del sida entre la población más joven del mundo o el cáncer infantil. En el año 2000, Kiehl's, una marca ligada a Manhattan (sus cremas las usan las protagonistas de la serie de televisión Sexo en Nueva York) decide expandirse a otro países. De hecho, está presente en plazas como Hong Kong, Taiwán, París, Londres, Hamburgo, Madrid, Milán, Barcelona, Sídney, Dubái, Valencia, Marbella, Bilbao, Alicante, Vigo y Mallorca. Y está en marcha la apertura de dos tiendas en Barcelona, Zaragoza y Sevilla.

Hasta aquí un breve trazo de la historia de esta compañía que tiene atrapada a esta ejecutiva desde que se hizo cargo de ella en 2005. "He trabajado para otras marcas del grupo pero esta la siento como algo muy especial. Me gustó desde el primer momento en que empecé a respirarla, en la antigua farmacia neoyorquina, donde todavía están las Harley Davidson como las tenían los anteriores dueños".

Sus cremas las usaban las protagonistas de la serie 'Sexo en Nueva York'

Y habla de sentimientos mágicos al definir a Kiehl's como la "mezcla de una marca con fórmulas eficaces, servidas por un equipo motivado que te hace sentir algo mágico". Se siente cómoda porque asegura que los valores de la firma van en consonancia con los suyos. "El equipo lo componemos gente apasionada con lo que hace". En esto sigue a rajatabla una de las máximas de la familia Morse: "Ama lo que haces, pon tu corazón en ello y serás recompensado".

A su lado trabaja un equipo de profesionales (este año prevé acabar con 75 personas en plantilla) altamente cualificados: "Hablan más de dos idiomas (ella domina además de su lengua natal, inglés y francés), son licenciados y además fomentamos una cultura muy diversa, porque aquí trabajan 12 nacionalidades, y lo más importante es que todos creen en la marca, les gusta lo que hacen, que no es otra cosa que derrochar tiempo y sabiduría con el cliente".

Y pensando precisamente en este, desde enero Kiehl's ha decidido revisar su política de precios, con un rebaja del 30% en más de 250 referencias. Corrales justifica esta decisión como un gesto de "devolverle a la sociedad algo de lo que tomamos de ella". También asegura que todo ello es posible, a pesar de que el producto se elabora en New Jersey, porque el volumen de mercancía que se importa a Europa es elevado y se pueden manejar esos márgenes. Esta bajada de precios pretende mantenerse en el tiempo. También es una manera de "agradecer la acogida que ha tenido la marca en España", afirma esta ejecutiva, que asegura llevar a L'Oréal en la sangre, ya que ha desarrollado aquí toda su carrera profesional.

El perfume fetiche

Ocupa un luminoso despacho dentro de la sede del grupo L'Oréal en Madrid. De hecho, la luz es un componente fundamental para Blanca Corrales, quien confiesa que desde su mesa de trabajo divisa su casa. "Vivir cerca me permite conciliar, aunque trabajo unas 12 horas al día", dice esta licenciada en Icade, con experiencia profesional labrada en el área de marketing de marcas como la línea de maquillaje de La Roche Posay, Phas o Vichy. "Cuando acabé los estudios dije que me gustaría trabajar en el sector del automóvil, por mi padre, o en el de la cosmética, porque me encantaba. Al final, L'Oréal me enganchó porque ha sido fuente de aprendizaje".

En su despacho se respira toda la esencia de Kiehl's. Trabaja rodeada de productos de la marca, de fotografías de los equipos de las distintas boutiques, del Mr Bones, el esqueleto que da la bienvenida en todas las tiendas, una réplica del que utilizaba el fundador John Kiehl para localizar las dolencias de los pacientes. Pero si tiene que elegir un objeto fetiche, no lo duda, un repertorio de frascos vacíos de todas las ediciones de la fragancia Musk (en la fotografía). "Es un perfume con una gran personalidad que siempre me hace creer que dirijo una marca poco convencional, levanta pasiones".

Es ordenada y deportista, acostumbra a anotar todo en cuadernos y le gusta viajar en familia.