COLUMNA

Yahoo necesita más de un cambio

La disfuncional empresa de internet es muy similar a un estado fallido. Ha estado mal gestionada y sufre de una burocracia y un modelo de negocio de creciente incompetencia. Incluso, hasta hace poco, de un dictador en su fundador Jerry Yang. La exitosa revolución del accionista Third Point promete un nuevo comienzo, pero arreglar Yahoo no será algo fácil. La firma está plagada de muchas enfermedades.

Para estar seguro, el grupo de 18.500 millones de dólares puede intentar seguir adelante después de la salida del consejero delegado Scott Thompson, quien ha admitido que maquilló su currículo con una inexistente graduación en estudios informáticos, además de revelarse también que sufre de cáncer.

Además, se ha prometido al fin que Yahoo podría abordar uno de sus problemas centrales: su complaciente junta directiva. También está reemplazando a su presidente, y se unirán tres nuevos directores, incluyendo al jefe de Third Point, Dan Loeb. El consejero delegado interino, Ross Levinsohn, puede revertir muchos de los cambios existentes tras el corto mandato de su predecesor. Un radical giro de 180 grados se vería si el exdirector de la filial digital de News Corporation se centra en el negocio de medios de comunicación de Yahoo. Sin embargo, dar un nuevo impulso a Yahoo no será fácil. La empresa ha tenido cinco consejeros delegados en cinco años y se ha perdido las revoluciones sociales y móviles que ahora inundan internet. Muchos de sus mejores empleados han emigrado a lugares con mejor futuro. Este cambio en la guardia le da a Yahoo un nuevo comienzo, pero será un largo y duro camino de vuelta a la relevancia.