Abre dos plantas de investigación en bioetanol en EE UU y en Reino Unido

Dupont aprovecha proteínas para mejorar los combustibles

Dupont aprovecha proteínas para mejorar los combustibles
Dupont aprovecha proteínas para mejorar los combustibles

Proteínas y enzimas que blanquean los tejidos, destiñen los vaqueros o ayudan a la fabricación de bioetanol, eliminando la aplicación de determinados procesos químicos. La compra de la biotecnológica Danisco, en enero del año pasado, ha permitido a Dupont potenciar su capacidad de investigación en "química verde", como definió el responsable global del negocio textil de Dupont, Mark Oostendorp, el trabajo de la nueva división de la química, Biociencias Industriales.

La filial investiga con enzimas biológicas, que son fundamentalmente proteínas modificadas específicamente para catalizar determinados procesos con aplicaciones industriales. Estas proteínas llevan usándose a nivel comercial desde hace siglos, en aplicaciones como la fermentación del vino. "Colaboramos, desde el corazón de Dupont, al crecimiento de la empresa y a la innovación y el desarrollo en distintos productos", afirmó Oostendorp en un encuentro con la prensa en la sede de Dupont en Meyrin (Suiza).

Esta filial aportaron al grupo Dupont 700 millones de dólares (unos 536 millones de euros) de sus 38.000 millones de dólares (29.100 millones de euros) de facturación en 2011, pero la empresa esperan que triplique su peso a medio plazo. La división agrupa la investigación y desarrollo a nivel comercial de bioactivos, biomateriales y biorrefinerías. "Sus productos se orientan a mercados tan diversos como nutrición, alimentación, detergentes, textiles, cuidado personal y biocarburantes", explican desde la empresa. Es una filial transversal que permite atender a las necesidades de las "tres grandes líneas de actuación del grupo químico: alimentación, energía y protección", detallan.

Tal y como explicó Ian Hudson, presidente de Dupont para la región de EMEA (Europa, Oriente Medio y África), a Cinco Días, la compañía ha inaugurado recientemente una planta piloto de investigación en Tennesse (EE UU) que prueba el uso de enzimas sobre los residuos de la planta del maíz, después de sacar la parte comestible, para fabricar bioetanol. "Se trata de poner a escala comercial el etanol de segunda generación, basado en cultivos no alimentarios o en residuos de plantas", detalló Hudson. Espera que la fábrica produzca en cantidades comercializables en "unos dos años", aseguró.

La química tiene además una alianza con la petrolera BP para una factoría piloto en Reino Unido en la que investigan la fabricación de biobutanol, un nuevo tipo de biocombustible que se produce a partir de azúcares y se mezcla para su consumo con gasolina, como el etanol pero que es "hasta un 25% más eficaz en términos energéticos que el etanol y no tiene los problemas que tiene este componente al contacto con el agua", explicó el propio Hudson.

Amplía su cartera de ingredientes alimenticios

En línea con la adquisición de Danisco, la química estadounidense se refuerza aún más en la parte de ingredientes alimenticios especializados. Dupont ha adquirido a Bunge la totalidad de la compañía de ingredientes y proteínas de soja Solae. Hasta ahora, ambas empresas mantenían una alianza en esta compañía, en la que Dupont poseía el 72% del joint venture, mientras que Bunge tenía la propiedad del 28% restante. No han hecho público el precio de la operación.

Solae es "líder mundial en el desarrollo de ingredientes alimenticios a base de soja para productos nutritivos", detallaron desde la compañía. "La inversión en Solae, junto con la adquisición de Danisco el año pasado, ha aumentado considerablemente nuestro liderazgo en ingredientes alimenticios", dijo el vicepresidente ejecutivo de Dupont, James C. Borel.