La demanda supera en 2,5 veces la oferta

Francia coloca 8.439 millones de deuda con algunos tipos más altos

Francia inspira algo más de confianza que España. El Estado colocó hoy sin problemas 8.439 millones de deuda en cuatro líneas de obligaciones, todas ellas con bajos tipos de interés, pero en tres de ellas estos algo más elevados que en la subasta equivalente celebrada el 1 de marzo.

La demanda de títulos de deuda en esta operación, con vencimiento a 5, 10, 14 y 29 años, superó en más de 2,5 veces la demanda, explicó en un comunicado la Agencia Francia Tesoro (AFT), que destacó los "niveles muy bajos" de la rentabilidad que habrá que pagar.

El interés creció en los tres primeros tipos de bonos respecto a las adjudicaciones equivalentes que se habían realizado el 1 de marzo pasado, mientras que se abarató en el caso de los que se tendrán que reembolsar en abril de 2041, que se habían subastado por última vez el 5 de enero de 2012.

La línea más importante en términos de volumen fue la de obligaciones a 10 años, de la que se colocaron 4.319 millones de euros -cuando el mercado pidió 2,56 veces esa cantidad- al 2,91 %, lo que significa nueve puntos de base más que en la adjudicación equivalente anterior de comienzos de marzo.

Más importante fue la progresión de la rentabilidad de los 1.575 millones de euros de títulos reembolsables dentro de 14 años: del 3,30 % al 3,46 % ahora (16 puntos más), con una demanda que superó en 2,37 veces la oferta.

Igualmente subió la remuneración de las obligaciones a cinco años, del 1,91 % al 1,96 % con un total de 1.310 millones de euros colocados, cuando el mercado pedía 4.280 millones.

Por su parte el Tesoro francés tendrá que pagar menos por los 1.235 millones de euros colocados (sobre una demanda 2,7 veces superior) en la línea de deuda reembolsable en abril de 2041, en concreto un 3,79 % en lugar del 3,97 % de interés en la última operación equivalente el 5 de enero pasado.

La subasta francesa se produjo un día después de que el Tesoro de España decidiera limitar al mínimo (2.589 millones de euros) una adjudicación de bonos ante la constatación de importantes incrementos de la rentabilidad que tendrá que pagar.