Cinco Sentidos

Relojes que marcan algo más que el tiempo

Breguet presenta un modelo con despertador musical y Cartier lanza tres diseños de la colección Tank

Un despertador musical es la nueva creación de la casa de relojes Breguet, que reproduce mediante un mecanismo patentado una melodía cristalina, de una duración de entre 20 y 25 segundos. El reloj Classique Grande Complication, elegante, sobrio y refinado, calificado de obra de arte, se basa en el nuevo movimiento automático 777 de Breguet, que incorpora un escape de silicio y una espiral de la firma. Presionando un pulsador situado a las 10 horas, o también a la hora elegida previamente mediante la función despertador, el reloj toca una melodía. La caja redonda es de oro amarillo de 18 quilates con el canto grabado finamente con una partitura musical. El diámetro es de 48 milímetros y es impermeable hasta 30 metros. La esfera es giratoria, con decoración guillochée realizada a mano y platinada. Cada reloj está numerado y también está disponible en oro blanco de 18 quilates. A partir de 69.000 euros.

Cartier también presenta sus tres nuevas creaciones de la colección Tank, que se adapta a los nuevos tiempos sin perder un ápice de funcionalidad. Esta línea encarna la esencia de la maison, que remarca el gusto por las líneas puras sin excesos y ornamentos que interfieran en el sentido y la belleza del diseño. El reloj Tank Anglaise presenta una estructura apretada pero enriquecida por su amplitud. La corona aparece como un guiño a la rueda de un carro de combate. Disponible en tres tamaños en versión masculina y femenina, en oro amarillo, blanco o rosa. El Tank Folle desafía las expectativas y presenta una silueta desestructurada y armoniosa a la vez. La esfera es con motivo sol, con números romanos y manecillas en acero azulado. Tiene una serie limitada de 200 unidades. Y el Tank Louis Cartier XL Ultraplano, un clásico de la relojería Cartier. Es el modelo más fino de la colección: 5,1 milímetros de grosor, y representa la quintaesencia de la masculinidad y el refinamiento.

El brazalete clavo sigue de moda

La belleza está en cualquier objeto. Un simple clavo puede servir de inspiración para adornar una muñeca. Para él o para ella. La colección Juste un Clou de Cartier está concebida en oro macizo con un punto de rebeldía. Fue Aldo Cipullo quien imaginó el primer brazalete clavo en los años setenta para Cartier New York, reflejo de la época libre y festiva que se vivía en la mítica discoteca Studio 54. No pasa de moda. El de oro rosa o amarillo cuesta 5.300 euros, el de oro blanco, 5.900 euros, y el de oro rosa con diamantes, 9.200 euros.