Edelmiro Rúa Álvarez

"La tendencia es que se vayan los mejores ingenieros"

Catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y especialista en estructuras metálicas, el máximo responsable de los ingenieros de caminos alerta sobre el crecimiento del desempleo en la profesión y el efecto futuro de la fuga de talento español.

"La tendencia es que se vayan los mejores ingenieros"
"La tendencia es que se vayan los mejores ingenieros"

La ingeniería de caminos vive uno de sus momentos más difíciles con la obra prácticamente parada por la falta de inversión. El futuro de los profesionales pasa por salir al exterior.

Sin dinero para obras, ¿cómo convencería al Gobierno para que incentivase esta inversión?

El ministerio está en la línea de reactivar la inversión. Cada euro invertido en infraestructuras tiene un retorno de 60 céntimos en impuestos, tasas y ahorro de subvenciones para el paro, por lo tanto, es muy rentable. Produce creación de puestos de trabajo que a su vez generan más demanda interna.

¿Pero quedan infraestructuras por hacer? ¿No se ha sobreactuado?

Durante un tiempo, en España hemos vivido como un país rico, haciendo múltiples cosas, algunas útiles y otras políticas, como tener aeropuertos o estaciones de AVE al pie de casa. Lo que hay que hacer es planificar, priorizar y, en función de las necesidades, ir ejecutando. En Estados Unidos, Obama lo ha tenido muy claro y ha visto que la única manera de reactivar la economía era con inversión en infraestructuras.

Dada la actual situación, ¿cómo se podrían financiar esos proyectos?

En Fomento lo que se va a intentar es la financiación público-privada pero, claro, la situación no es la misma de hace cuatro años. El dinero es lo más miedoso que hay y si no se dan condiciones de seguridad jurídica, huye. En España tuvimos un problema con las plantas fotovoltaicas, a las que se ofrecieron una subvención al principio, pero cuando el proyecto estaba a medias se dijo que esa subvención no era la que era. Eso provocó que fondos de pensiones americanos que habían invertido se llevaran el dinero. Ahora, además de seguridad jurídica, los inversores exigen unos intereses mayores a los de hace cuatro años. Hace falta atraer dinero externo, de Europa, de América, al mercado nacional y que ese dinero retribuido de acuerdo con los intereses en el mercado mundial invierta en España. Lo ideal sería que la Administración pública financiara una parte y la otra parte fuera de capital privado.

¿Cuántos ingenieros de caminos se encuentran en desempleo?

Actualmente, el porcentaje se sitúa en el 10%, una tasa a la que no habíamos llegado nunca. Hace cuatro años teníamos un 0,5% de paro.

¿Y cuántos han tenido que marcharse a trabajar fuera?

El número no lo tenemos definido porque hay muchas formas de marcharse de España. Uno se puede marchar con una empresa constructora, hay ingenieros en el Canal de Panamá, en el proyecto de Medina a La Meca, en Estados Unidos, y luego están los ingenieros que se van por su cuenta. De hecho, he firmado varias cartas de recomendación como catedrático de la Universidad Politécnica para algunos ingenieros que se iban a Australia.

¿Esto es positivo?

Depende. No es la primera vez que sucede. La construcción tiene unos periodos cíclicos. Recuerdo que en los años 1973 y 1974 muchos ingenieros se fueron a trabajar fuera. Unos volvieron, otros se quedaron. Es bueno que se vayan con una empresa a realizar un proyecto puntual y luego vuelvan, porque si tenemos en cuenta el coste de formar a un ingeniero, los años de carrera más la formación posterior en la empresa, no es rentable su marcha. Además, hay otro problema añadido. La tendencia es que se vayan los mejores ingenieros, los más válidos, los mejor formados y los que más se defienden en idiomas. Se van porque saben que se pueden abrir camino.

Las empresas constructoras lo consideran muy ventajoso...

Sí, pero siempre que no los perdamos. Muchos de quienes dirigen las mayores constructoras de España han estado en el extranjero a los cuatro años de sus respectivas carreras y es cierto que se aprenden muchas cosas interesantes, te mueves en un mercado distinto y adquieres conocimientos de gestión y ejecución. Eso es bueno si luego vuelves porque se transmiten esos conocimientos. En España, difícilmente una empresa podrá optar a un concurso si no puede demostrar experiencia internacional y en ese sentido, esos conocimientos no se deben perder.

¿Hay que racionalizar los estudios de ingeniería?

Sí, en este momento existen 560 grados de ingeniería y 800 títulos de máster. Cualquier alumno se pierde.

"Habremos tirado el dinero si no mantenemos las obras"

El presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Edelmiro Rúa Álvarez, reconoce que "faltar, faltan pocas infraestructuras", así que ahora es el momento de dedicar la inversión a conservar el patrimonio.

"Infraestructuras nuevas en los próximos 10 años vamos a hacer poco, pero tenemos un patrimonio que hay que conservar", advirtió Rúa Álvarez.

El máximo representante de los ingenieros de caminos incide en que "actualmente ya sucede que hay firmes de autovías que empiezan a estar en mal estado. Hay que destinar dinero para evitar que la red que tenemos llegue a estar como hace 20 años, porque entonces tendremos que empezar de nuevo. Habremos tirado el dinero y necesitaremos volver a invertir".

Desde su punto de vista, el Ministerio de Fomento es bastante consciente de ello. "Además, la conservación representa una parte importante anual de dinero en infraestructuras que crea empleo", explica. Dentro de las nuevas obras que serían necesarias, Rúa Álvarez destaca las obras hidráulicas. "La inversión en infraestructuras hidráulicas es escasa desde hace años, incluso cuando esta partida se encontraba dentro del Ministerio de Medio Ambiente", reconoce. De hecho, considera necesario que esta partida, que actualmente se encuentra dentro del Ministerio de Agricultura, pase a estar en Fomento.

"Esta inversión debe estar en un departamento inversor y separado de los asuntos de medio ambiente", explica. Para el Colegio de Caminos, los ingresos de los visados también han caído drásticamente.