Mantiene la calificación en C, la más baja

Moody's considera una quiebra efectiva la quita de la deuda griega

Moody's considera una quiebra de facto la quita de la deuda griega, cuya primera fase se completó ayer, si bien ello no modifica la calificación sobre la deuda soberana del país, que continúa siendo "C", la mínima.

la agencia de evaluación del riesgo crediticio constata que, pese al éxito de la quita, según su definición ha habido una quiebra efectiva, ya que "el canje de deuda supondrá una disminución de los ingresos" para los bonistas y "tiene el efecto de permitir a Grecia evitar el pago por quiebra en el futuro".

Según las definiciones de Moody's, lo ocurrido en Grecia supone "un canje con transtorno", lo que equivale a una quiebra del canje de la deuda.

No obstante, esto no modifica la calificación crediticia sobre la deuda soberana griega, que está ya en la categoría mínima y sin perspectivas de mejorar.

En una primera fase, Grecia consiguió ayer reestructurar 177.000 millones de euros de su deuda bajo soberanía griega, entre los bonos por 152.000 millones (85,8 %) que se acogieron de forma voluntaria a la quita y el resto (25.000 millones de euros) que se verán forzados a aceptarla por la activación por parte del Gobierno griego de las cláusulas de acción colectiva (CAC).

Moody's constata que la aceptación de la condonación supone para los bonistas una pérdida de al menos el 70% del valor actual de las obligaciones.

La agencia señala que introducirá en su registro estadístico la declaración de quiebra efectiva del canje de la deuda griega cuando este concluya, lo que está previsto que ocurra el 23 de marzo en el caso de los bonos bajo soberanía de otros países.

Además de Moody's, la agencia crediticia Fitch anunció ayer que rebajaba de nuevo la deuda griega hasta situarla en el nivel de "impago selectivo", como consecuencia del anuncio de que se procederá a la quita de buena parte de la deuda del país.

La agencia confirmó con esta degradación sus advertencias de que el canje de bonos griegos por otros de menor valor constituiría una situación de impago, ya que esa operación supone que los títulos de deuda pierden un 74% de su valor.