El Ibex cae el 3,39% hasta los 8.166,6 puntos y la prima sube a 336

Martes rojo en las Bolsas

Martes rojo en las Bolsas. La caída del PIB en la zona euro, el temor a una ralentización económica mundial y la inquietud que genera el canje de deuda griego marcaron una sesión de fuertes pérdidas. El Ibex cayó el 3,39% hasta situarse en los 8.166,6 puntos y la prima de riesgo repuntó hasta los 336 puntos básicos.

Día de caídas en las Bolsas
Día de caídas en las Bolsas

Abrupto alto en el camino tras el excelente arranque del año en las Bolsas europeas. La crisis griega, una vez más, volvió a marcar el rumbo de los mercados y pocos inversores se mostraron dispuestos a realizar apuestas hoy antes conocer el resultado de la reestructuración de la deuda griega a final de semana. La confirmación de la desaceleración en la zona euro no hizo más que acelerar las ventas. El PIB de la región cayó el 0,3% en el último trimestre del pasado ejercicio, lo que deja entrever que Europa entrará en recesión en el segundo trimestre.

Las Bolsas europeas sufrieron así la peor jornada en meses y el castigo no estuvo centrado especialmente en España como ocurrió en las sesiones precedentes después de que el Gobierno de Mariano Rajoy comunicase el nuevo objetivo de déficit para 2012.

El Ibex perdió el 3,39% y sufrió el peor registro desde noviembre pero la caída estuvo en línea con los retrocesos del resto de la región. El Euro Stoxx cayó el 3,41%; el Cac perdió el 3,58%; el Dax, un 3,4% y la Bolsa italiana, el 3,39%. El resultado menos malo fue el castigo del 1,86% del Footsie en una jornada en la que cayeron todos los sectores sin excepción. En España no hubo un solo valor del Ibex que evitara los números rojos.

IBEX 35 6.856,80 2,38%

La primas de riesgo también acusaron el nerviosismo y la española repuntó hasta los 336 puntos, quedando de nuevo por encima de la italiana, que se amplió hoy a 328.

Los tenedores de deuda griega tienen hasta el jueves para decidir si aceptan la quita de pactada como parte del segundo rescate al país aprobado la semana pasada y de momento tan solo 12 inversores, con cerca del 20% de la deuda, ha aceptado el canje, por otra parte vital para devolver al país heleno a la senda de la estabilidad presupuestaria. De ahí el nerviosismo del mercado en las últimas sesiones.

Así, la crisis griega, cuyo efecto contagioso en el mercado ha logrado neutralizar el BCE gracias a su multimillonaria inyección de liquidez a la banca, volvió a tomar protagonismo hoy, ante la inquietud que genera el resultado del canje y después de que se conocieran las advertencias lanzadas por el Instituto Internacional de Finanazas (IFF por sus siglas en inglés), que avisó del peligro de que una quiebra desordenada de Grecia desencadene la petición de ayuda en Italia y España, con un coste conjunto para la zona euro de más de un billón de euros.

El objetivo de Bruselas es que eso no ocurra, para lo que quedó aprobado el segundo rescate a Atenas, pero una de las piezas clave, la participación de los acreedores privados, no termina de aclararse. Grecia solo dará por bueno su programa de canje de deuda -que supone una quita del 53,5% y una pérdida efectiva que puede superar el 70%- si obtiene un grado de aceptación entre los acreedores privados de al menos el 75%.

Con Grecia en el punto de mira hoy, las noticias económicas no han hecho más que empeorar el sentimiento de mercado. Y es que a los datos económicos publicados en Europa (caída del PIB del 0,3% en el último trimestre de 2011) hay que sumar el mal sabor de boca que dejó la víspera que China rebajara sus expectativas de crecimiento para este año al 7,5%, medio punto porcentual menos que la tasa que venía registrando desde hace ocho años.

Los expertos, pese a todo, no se sorprenden en exceso de las caídas registradas hoy dado el buen arranque del año. Y es que a excepción del Ibex, índice que pierde el 4,67% en lo que va de ejercicio, el resto de plazas europeas acumula ganancias que oscilan entre el 3,47% de la Bolsa británica y el 12,46% del Dax alemán, avances que aún rondan el 22% de media desde los mínimos de finales de 2011.

"Es una consolidación de niveles lógica. Las bolsas habían subido mucho, en un verdadero rally de liquidez, y ahora se están recogiendo los beneficios. Después de todo, no se han arreglado todos los problemas ni mucho menos, está por ver qué sucede con el problema de la deuda soberana y cómo se encaja el panorama macroeconómico", resume Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4.