Tras 13 horas de negociación
El ministro de Economía griego, Evangelos Venizelos, junto con el Primer Ministro Lucas Papademos
El ministro de Economía griego, Evangelos Venizelos, junto con el Primer Ministro Lucas Papademos

Aprobado el segundo rescate griego

La bancarrota de Grecia y su posible salida del euro parecen un poco más lejos desde la cuatro y media de la madrugada de hoy martes, 21 de febrero. En torno a esa hora, los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) cerraron el acuerdo sobre el segundo rescate de Grecia tras casi 13 horas ininterrumpidas de negociación.

La larga noche se dedicó en gran parte a renegociar y elevar la quita del sector privado, así como a fijar las condiciones de control externo que deberá soportar Atenas. Tras anunciar el acuerdo en rueda de prensa, El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, se declaró "exhausto" y las dudas fueron resueltas por el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, y la directora-gerente del FMI, Christine Lagarde.

El acuerdo final elevó del 50% al 53,5% la quita de los acreedores privados de Atenas. Y fijó, como estaba previsto, una contribución en préstamos de otros 130.000 millones de euros hasta 2014 por parte de los socios de la zona euro y del Fondo Monetario Internacional. Ambas medidas aspiran reducir los números rojos de Atenas desde el 160% del PIB griego hasta el 120,5% en 2020, un nivel altísimo pero que la troika (CE, BCE y FMI) considera sostenible a largo plazo.

A cambio, Grecia ha aceptado someterse a una vigilancia externa sin precedentes, que incluirá la "presencia reforzada y permanente sobre el terreno de los especialistas de la Comisión Europea", según la declaración aprobada por el Eurogrupo. Atenas también se ha comprometido a crear una cuenta bancaria blindada, en la que depositará por adelantado el dinero necesario para abonar los intereses de su deuda en cada trimestre. La Constitución griega se reformará para reconocer la absoluta prioridad que tendrán esos pagos.

El BCE se libra

El Banco Central Europeo, que ha adquirido desde mayo de 2010 unos 50.000 millones de euros en bonos griegos, según diversas estimaciones, no participará en la quita del sector privado. Los beneficios que generen esa inversión, sin embargo, podrán dedicarse al rescate de Grecia una vez que el BCE y los bancos centrales los entreguen a sus respectivos gobiernos dentro de su procedimiento habitual. El Eurogrupo calcula que esa aportación podría ascender a 1.800 millones de euros durante esta década.

El acuerdo también incluye una rebaja retroactiva de los tipos de interés aplicados por la zona euro en sus préstamos a Grecia, que quedarán fijados en el 1,5% (comenzaron entre el 3% y el 4% en 2010 y el año pasado ya se rebajaron un punto). Esta media generará para Grecia un ahorro de 1.400 millones de euros hasta 2020.