José Carrillo. Rector de la Universidad Complutense de Madrid

"La Universidad necesita del ICO para financiar 150 millones"

El próximo mes de abril, el catedrático de matemática aplicada cumplirá su primer año de mandato como rector de la Universidad Complutense de Madrid. Su prioridad ha sido presentar unos presupuestos ajustados, incrementar la eficiencia y negociar la deuda

José Carrillo. Rector de la Universidad Complutense de Madrid
José Carrillo. Rector de la Universidad Complutense de Madrid

El rector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la mayor de España, con 85.500 alumnos, 6.200 docentes y 4.600 trabajadores, José Carrillo (París, 1952), confiesa sentirse más cómodo en su despacho de la Facultad de Matemáticas que en la avenida Séneca. Hijo del histórico dirigente político Santiago Carrillo, observa con "desagrado" el informe de la Cámara de Cuentas de Madrid que acusa a su antecesor, Carlos Berzosa, de "graves irregularidades" en la Fundación Complutense.

¿Le ha sorprendido el informe?

Sorprender no, porque ya recibimos el informe previo en diciembre para presentar alegaciones, pero sí ha sido un desagrado. Desde junio estamos aportando toda la información requerida por la Cámara de Cuentas en un ejercicio de transparencia absoluto. Al mismo tiempo estamos reorganizando la estructura de la Fundación para paliar las deficiencias. Nos han recomendado abrir un expediente informativo para aclarar lo que se había estipulado en el proyecto y lo que realmente se contrató, y hoy mismo hemos dado instrucciones para reconstruir los hechos.

"Sumar la deuda de la UCM a la Comunidad de Madrid supondría elevar su déficit en cinco milésimas "

¿Cree que se ha producido una desviación de fondos?

Yo quiero pensar que no. En cualquier caso, ha habido mala gestión.

¿Cómo se encontró la UCM? ¿Logró convencer a Aguirre para que le refinanciara la deuda?

Se lo propuse el pasado 12 de septiembre en una reunión que tuve con la consejera de Educación, Lucía Figar, pero no aceptó con el argumento de que esa operación iba a aumentar el déficit de Madrid. Sin embargo, esta comunidad tiene poco déficit; sumar la deuda de la UCM le haría pasar de 0,47% a 0,475%, es decir, cinco milésimas que apenas le afectarían.

¿Con qué presupuesto funcionan?

Hemos aprobado un presupuesto antes del 1 de enero de 538 millones de euros para 2012. El último fue de 2010 y ascendió a 595 millones, porque en 2011 ni siquiera se aprobaron las cuentas, por lo que ahora ya estamos trabajando con un ajuste del 10%. Este presupuesto garantiza que no vamos a generar más deuda. A partir de aquí pensamos que la administración de tutela, que es la Comunidad de Madrid, tiene que dar pasos para proporcionarnos la refinanciación.

¿Cuáles son las necesidades y a qué plazo?

150 millones de euros. El plazo adecuado sería el que nos permitiría pagar en torno a 12 millones de euros al año. Estamos hablando de un tiempo superior a 15 años. Una garantía para que sea viable es que no se genere en paralelo otra deuda, y por eso hemos realizado un presupuesto ajustado. Cuando el Gobierno habla de dar liquidez a las Administraciones se refiere a los ayuntamientos, las comunidades autónomas y el Estado para que puedan pagar sus deudas a los proveedores, y se olvida de otra unidad de la Administración, que son las universidades. La Universidad necesita poder acceder a las líneas ICO para financiarse.

¿Dónde se realizarán los principales ajustes?

Vamos a intentar hacer lo que hacemos pero gastando menos. Ahorrar en informática, en contratos, como por ejemplo en revistas de investigación, donde hemos recortado 200.000 euros sin perder la suscripción o dejando de participar en eventos, como Aula.

¿Y siendo más eficientes?

Desde luego. Hemos iniciado el diseño de la nueva RPT (relación de puestos de trabajo), que tendremos que negociar con los sindicatos. La última gran transformación data del año 1989 y ha quedado obsoleta. En un momento en el que las matrículas se hacían en la secretaría de alumnos, eran necesarios departamentos grandes. Ahora que se hace por internet, estas tienen que asumir otras funciones.

¿Esto supondrá algún despido?

No. Estamos hablando de atender nuevas necesidades con los recursos actuales. Esto requerirá un reciclaje.

Cuénteme, ¿cómo va a implantar las 2,5 horas más que pide Aguirre a los profesores y funcionarios?

Los profesores funcionarios ya hacían 37,5 horas. En cualquier caso, afectaría a las horas de investigación. No obstante, hemos pedido una reunión con la consejera para que nos explique si realmente los tres primeros días de baja no se cobran, lo que supondría una reducción del 15% de salario, y nos den pautas de aplicación.

¿Pero la Universidad no tiene una autonomía especial?

Nuestra autonomía es en el ámbito docente e investigador. A veces, esto se malinterpreta.

"Si una titulación no tiene demanda, la extinguiremos"

¿No es necesaria una mayor racionalización en el número de titulaciones?

Claro, en el último consejo de dirección constituimos una comisión para estudiar grado a grado y máster a máster la ocupación. En un mismo grado podemos tener el primer curso masificado y luego asignaturas optativas con muy pocos alumnos. Si del estudio se desprendiera que una titulación no tiene demanda, cuando acaben los últimos alumnos la extinguiremos. Con ello, podremos evaluar también las necesidades docentes.

¿Qué otras medidas se podrían realizar para generar ingresos? ¿Quizá rentabilizar las clínicas?

Hemos analizado la eficiencia económica de las clínicas teniendo en cuenta que estas son recursos formativos. A partir de ahí, habrá que estudiar distintos modelos que pueden pasar por el cobro de servicios. También queremos abrir nuevas vías de mecenazgo y potenciar los títulos propios para la formación continua. Tenemos el objetivo de crear la Asociación de Antiguos Alumnos de la Complutense, ya que muchísimos exalumnos de la Universidad están en altísimos puestos, en la economía y la política, y pueden ayudarnos a abrir puertas.

¿Subir las tasas como propone Aguirre?

Nuestras tasas universitarias ya son altas. Pagar entre 1.000 y 1.500 euros por curso, como ocurre actualmente, no es bajo. Si las subimos más puede pasar como en Gran Bretaña, donde el 51% de los alumnos no pueden cursar estudios superiores, y esto puede generar problemas de segregación. La solución pasa por financiar mejor a la universidad.

¿Qué le parece que tantos universitarios hayan tenido que marcharse al extranjero para encontrar trabajo?

El problema es que no hay oferta de trabajo para tantos licenciados. Me preocupa y me da pena. Es un capital que pierde el país, porque muchos de ellos ya no volverán. Para que esto no ocurra, habrá que luchar por la sociedad del conocimiento y apostar por la enseñanza pública. La enseñanza privada no apuesta tanto por la investigación.