A fondo

Santander mete presión a sus rivales

ârdago a la grande. En uno de los peores ejercicios de la historia de la banca española, Santander ha decidido sacrificar más su cuenta de resultados y hacer lo que ya practicó su filial Banesto. "Nos hemos adelantado a los nuevos requerimientos de provisiones para los activos inmobiliarios anunciados por el Gobierno", presumió el presidente del grupo, Emilio Botín. Santander ha provisionado 1.812 millones de euros por este concepto a cuenta de sus beneficios de 2011. Con esta medida sube la cobertura destinada a inmuebles y suelo del 31% al 50%, y pasa a ser la más alta o una de las más altas del sector.

Las consecuencias de esta medida son triples. Marca el camino al propio Gobierno y sobre todo, al ministro de Economía, Luis de Guindos, en materia financiera. Logra que las provisiones que debe realizar este año por los activos inmobiliarios sean menos dolorosas. Y lanza así un órdago al resto de sus rivales al pedir que estas provisiones se realicen en un año como hará el grupo.

No hay más tregua. Si se quiere sanear de una vez por todas el sistema financiero y devolver la confianza a los mercados hay que hacerlo en los próximos meses. Por ello, urgió al Gobierno y al propio sector a que las nuevas provisiones se realicen en un solo un ejercicio, en 2012. El Ejecutivo debe finalizar "cuanto antes" la reforma del sistema financiero, insistió.

Botín presiona así a todo el sector financiero español en general y a sus más directos rivales en particular. De un plumazo, el sistema bancario deja de estar dominado por las cajas para estar dominado Santander, BBVA y La Caixa. Y pone en un duro brete a Bankia.

Botín fue directo. Las entidades zombies -aquellas que no son viables- tendrán que salir ya a la venta, evitándose así que sigan siendo mantenidas con fondos públicos. No es una reclamación novedosa, pero ahora tiene repercusión.

Unnim, Banco de Valencia, Catalunya Caixa y Novagalicia serán subastadas en los próximos meses y Santander pujará por ellas. O por lo menos esa es su intención inicial. De momento, se ha presentado a la subasta de Unnim.

El banquero explicó que el grupo estudiará todas las posibilidades de compra que surjan de este proceso de reestructuración, y si hacen alguna operación con entidades rescatadas, Santander pedirá "todo lo que nos den". Hay que recordar que el gran salto de Santander en España lo dio en abril de 1994, cuando decidió pujar por el intervenido Banesto, y ganó.

En este entorno, la gran incógnita es el futuro del grupo que preside Rodrigo Rato. Botín no dio ninguna pista sobre si podría o no estar interesado en estudiar una posible operación corporativa con Bankia. Eso sí. Dijo que era una "gran franquicia" y "seguro que saldrá adelante". Y descartó que el Gobierno le pueda favorecer para flexibilizar su saneamiento.

Pese a estar menos triunfalista que en otras ocasiones, Botín recordó los destacados mimbres con los que está construido Santander. Y no obvió ningún detalle. Parecía un mensaje subliminal dirigido a sus más directos competidores nacionales e internacionales. Y es que botín no da puntada sin hilo.

"Hemos cerrado un año muy bueno... hemos conseguido con seis meses de adelanto las exigencias establecidas de forma excepcional por la ABE, alcanzando un core capital del 9%", presumió el banquero.

"En Latinoamérica, somos la entidad financiera global líder en la región, con un tamaño que dobla el de nuestro siguiente competidor". "En Europa, Banco Santander es líder por clientes, oficinas y valor en Bolsa". En España "no hemos reducido empleo ni hemos cerrado oficinas". "Banco Santander es el banco internacional más eficiente del mundo". "Nuestra fortaleza de ingresos nos permite generar casi 25.000 millones de euros de beneficio operativo antes de provisiones, lo que nos sitúa entre los primeros bancos del mundo por capacidad de generación de resultados". "La diversificación actual nos da el equilibrio adecuado". "El beneficio actual de Banco Santander está hoy muy por debajo de su potencial". Una de sus prioridades para este año es mantener "la retribución al accionista".

Estos son algunos de los mensajes que Botín lanzó a la prensa, el mercado y a sus rivales. Y por si alguien tenía alguna duda terminó su intervención asegurando que la estructura de negocio del grupo "nos permite afrontar el futuro con tranquilidad". Todo un rosario de retos para sus rivales en un año más complicado que el pasado.