Se desmarca del resto de Europa

La presión se concentra en Portugal, con su deuda en máximos

La incertidumbre parece despejarse en Grecia, cada vez más cerca de cerrar el acuerdo para la quita de su deuda, y se traslada ahora a Portugal. Su bono a diez años marca máximos en el 14,8%, frente al alivio que comparte el resto de deuda soberana de la zona euro.

La presión sobre la deuda de Portugal comenzó a agravase después de que Standard & Poor's rebajara la calificación financiera a bono basura, el pasado 13 de enero. La rentabilidad que exige el mercado para la deuda lusa a diez años ha pasado desde el 12,4% de esa fecha al 14,8% al que cotiza hoy. La presión se acusa más en el bono a dos años, que hoy encarece su rentabilidad en más de dos puntos porcentuales, al 16,8%.Y esta situación contrasta con la mejoría de los títulos soberanos de otros países de la periferia europea.

Ante la expectativa de que Grecia esté ya muy cerca de cerrar un acuerdo con los acreedores privados para reestructurar su deuda, la prima de riesgo española se ha relajado al nivel de los 330 puntos básicos, con el bono a diez años al 5,2%. Y la mejoría es más notable aún en la deuda italiana: el bono a diez años se mueve al filo del 6%, un nivel al que no cotiza desde primeros de diciembre, y la prima de riesgo cae a los 411 puntos básicos, un nivel al que no descendía también desde diciembre.

Las autoridades portuguesas han insistido estos días en que su economía no necesitará un segundo plan de rescate, una hipótesis que se ha extendido en el mercado junto a la posibilidad de que la deuda portuguesa requiera también una renegociación al modo griego. Sin embargo, los líderes de la zona euro ya insistieron en la última cumbre celebrada en diciembre en que no habrá nuevas quitas para la deuda soberana y que el caso griego será la única excepción.