Bruselas se acogió a la 'excepción' a la regla de oro en 2009

España se topa con la rigidez de la UE

España afronta un titánico esfuerzo por reducir sus desequilibrios presupuestarios. Explícita o veladamente, el ministro de Hacienda y el de Economía han pedido una tregua a Bruselas (como ya ocurrió en 2009). El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, no parece dispuesto a ceder: es "muy importante" que España se atenga a los objetivos de déficit para 2012 y 2013.

Las palabras del comisario durante la reunión de ayer del Eurogrupo se producen pocos días después de que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, asegurase al diario Financial Times Deutschland que æpermil;spaña quizás no sería capaz de cumplir con el 4,4% de défict este año. Estas palabras provocaron una tormenta política que llevó a la vicepresidente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, a reiterar en el Consejo de Ministros días después el compromiso del Ejecutivo de poner en marcha todas las actuaciones necesarias para cumplir con el objetivo de déficit y crear empleo.

Sólo un día después, el sábado, Montoro rectificaba: el objetivo del Gobierno en materia de consolidación fiscal "no puede ser otro" que cumplir "cuanto antes" con los objetivos comprometidos con Europa. Nuevo quiebro del ministro de Hacienda al día siguiente en una entrevista a la Vanguardia. "Es obvio que cuando se fijó reducir el déficit del 6% al 4,4% se hizo con un escenario de crecimiento económico y no de recesión como el que nos encontramos (...) Lo que España defiende es conseguir la estabilidad de forma realista", señaló. El Gobierno español, dijo, "está esperando a que Bruselas también cambie sus previsiones económicas", y ha alertado de que si la UE no adapta el plan de estabilidad "no solamente se hundiría España, sino toda Europa".

Con este panorama se presentó ayer el ministro de Economía Luís de Guindos, en Bruselas para asistir a su primera reunión del Eurogrupo. De Guindos no descartó retrasar de 2013 a 2014 el objetivo de situar el déficit público por debajo del 3% del PIB nacional. "Eso no está en estos momentos sobre la mesa", se limitó a señalar a su llegada a Bruselas sobre la posibilidad de que la Comisión Europea conceda a España un año de tregua. El ministro no descartó esa hipótesis, reforzada tras las devastadoras previsiones presentadas ayer por el Banco de España y la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento de las principales economías de la zona euro que la CE presentará el próximo mes de febrero. Hoy, en la rueda de prensa posterior al Ecofin (reunión de los ministros de Finanzas de la Unión Europea) Guindos ha reiterado que "el compromiso de España con el objetivo de déficit es total".

El Pacto de Estabilidad prevé la concesión de la prórroga "si el Estado en cuestión ha tomado medidas y se produce un acontecimiento económico adverso inesperado con importantes consecuencias desfavorables para las finanzas públicas". Bruselas se acogió a esta 'excepción' a la regla de oro a finales de 2009 para prolongar un año más de lo previsto (hasta 2013) el ajuste presupuestario español.

En aquel momento, el departamento de Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos, invocó el deterioro de la coyuntura para justificar la relajación (una caída prevista de crecimiento en 2010 del 3,7% frente al 2% de caída previsto cuando se fijó el plazo de 2012). La CE aceptó también que el derrape fiscal (11,2% de déficit frente al 6,2% esperado) no era atribuible a un incremento del gasto sino al empeoramiento de la economía.

Rehn no parece ahora tan comprensivo

En opinión de Rehn, España ha tomado las medidas adecuadas. Y ha hecho los deberes a tiempo para resolver el desvío del 2 % del objetivo de déficit - del 6% al 8% del PIB- pese a que las medidas de ajuste todavía no han podido eliminar del todo el agujero, pues equivalen al 1,5 % del PIB.

"Espero de las autoridades españolas que concreten las medidas anunciadas recientemente para restaurar la sostenibilidad fiscal, avanzar rápidamente en la preparación del presupuesto para 2012 y adelantar la reforma laboral con el fin de luchar contra la tasa de desempleo inaceptablemente alto, especialmente el juvenil.

El comisario recalcó que lo que vive España y la eurozona es una "crisis de confianza relacionada con la deuda soberana y las fragilidades del sector bancario y por eso es esencial que se restaure la confianza y se mantenga una determinación constante" para implementar las medidas y reformas necesarias.

En su primer Eurogrupo, Guindos ha saludado a su homólogo holandés, Kees de Jager, al primer ministro italiano, Mario Monti, y al ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos.

æpermil;ste le ha dado la bienvenida con un amable "¿Qué tal está usted señor De Guindos?", momento que ha aprovechado para darle a su colega español sus "mejores deseos para su nuevo trabajo". El ministro español le ha respondido: "no va a ser fácil"