TRIBUNA

Las elecciones en América se ganan en el centro

La religión juega un papel muy importante en la vida de los estadounidenses. El 26,3% se declaran protestantes evangélicos (incluidos los baptistas del sur: el 6,7% de la población de Estados Unidos. Los católicos suponen un 23,9%. La mayoría protestante es un 18% y las minorías son mormones (1,7%), judíos (1,7%) y musulmanes (0,6%).

Cuando las primarias republicanas pasaron de New Hampshire a Carolina del Sur, muchos acudieron a lugares comunes: "La carrera electoral se traslada al Sur", que es tanto como decir que, para Romney, ganador del liberal y moderado estado de New Hampshire, Carolina del Sur se convertiría en la prueba de fuego de su capacidad de llegar a ser el candidato oficial republicano. El 60% de los republicanos registrados son evangélicos. Todos muy conservadores. Divididos entre las dos grandes familias que luchan por hacerse con el alma del partido y América: los conservadores fiscales (menos Estado e impuestos; equilibrio presupuestario) y los conservadores sociales, para quienes las cuestiones religiosas son más importantes que la economía: no al aborto, no al matrimonio entre homosexuales, no al divorcio.

A las elecciones primarias del sábado 21 de enero de 2012 acudieron cuatro contendientes: Mitt Romney, Rick Santorum, Ron Paul y Newt Gingrich. Hasta dos días antes de celebrarse los comicios, seis encuestas diarias daban por ganador en Carolina del Sur a Mitt Romney, sacándole una media de 13 puntos a su más inmediato seguidor, el católico casado en terceras nupcias, Gingrich. Rick Santorum, católico practicante, acérrimo defensor de sus valores y nada dispuesto al compromiso, estaba al mismo nivel que el libertario Ron Paul, con un 14,5%. Sin embargo, los imponderables existen y, como escribió el emperador romano Marco Aurelio en sus Meditaciones, "ante los imponderables, hay que amar lo inevitable".

El único motivo por el que los republicanos de Carolina de Sur estaban dispuestos a darle la victoria a Romney era por su capacidad de batir a Obama. Los más pudientes económicamente apoyaban a Romney por sus conocimientos económicos y su capacidad de gestión empresarial, al frente de Bain Capital, denostada por Gingrich y The Wall Street Journal. Curiosamente, los más ricos en Carolina del Sur son también los menos religiosos. De hecho, el presidente de la Convención Baptista de Carolina del Sur se lamentó de que "la economía -y no los valores religiosos- sean la gran motivación de esas elecciones". En las primarias republicanas de 2008, el ganador en este estado fue el pastor Mike Huckabee, con un 43%; Romney se llevó solo un 15% de los votos.

Una de las grandes cuestiones que suscitó las primarias republicanas de Carolina del Sur es si las ramas conservadoras se vuelven más pragmáticas, con dos ejes fundamentales: la economía -y Mitt Romney es el mejor capacitado en el campo republicano para levantarla- y la electabilidad o capacidad de enfrentarse con éxito a Obama. Cuatro años más tarde, todos los republicanos de Carolina del Sur saben que votar a Huckabee en 2008 fue un error garrafal, aunque fuera un excelente pastor.

Santorum no ha dado, todavía, muestras de tener el más mínimo interés por la economía, que es lo que más preocupa a sus conciudadanos: como buen político, ignora todo en materia económica. Y, por encima de todo, valora sus principios cristianos, aunque la crisis económica se lleve por delante la prosperidad de la sociedad de consumo americana. Al menos le preocupa Irán, de quien ha dicho que, de ser él presidente, ya les hubiera bombardeado. Aquí tenemos a un George Bush Júnior II, en potencia. Ron Paul ha repetido que su objetivo no es alcanzar la presidencia, sino concienciar a la sociedad americana de la necesidad de liberarse del peso del Estado.

Poco antes de celebrarse las elecciones en Carolina del Sur, Rick Perry abandonó la carrera y dio su apoyo a Newt Gingrich. De repente, las encuestas se dieron la vuelta: un día antes de las primarias, Gingrich ganaba con el 32,5%, seguido por Romney (31,5%), Paul (14%) y Santorum (11,8%). Las encuestas bien hechas no se equivocan, sino que reflejan de forma evolutiva el sentir de los votantes. FT, The Economist y Bloomberg-Businessweek están de acuerdo: las elecciones, en América, se ganan en el centro. Desde 1980, quien gana las primarias republicanas en Carolina del Sur consigue la nominación presidencial.

Jorge Díaz-Cardiel. Socio director de Advice Consultants. Autor de Obama y el liderazgo pragmático y La reinvención de Obama.