En las calles de Roma

Draghi, sin disciplina al volante

La prensa italiana publica la fotografía del presidente del BCE conduciendo sin cinturón y con el móvil.

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE

Sin cinturón de seguridad y hablando por el móvil. Fotógrafos italianos han imortalizado así en Roma al presidente del Banco Central Europeo (BCE), según informa hoy el semanario Oggi. La publicación bromea con que Mario Draghi, "inflexible" con las normas para la banca y la deuda pública", muestra al volante "más flexibilidad" por las normas.

Draghi (Roma, 1947), presidente del BCE desde noviembre de 2011, se enfrenta a la amenaza de sanciones: 700 euros de multa y la pérdida de diez puntos del carné.

Los medios de comunicación italianos que han publicado la noticia con cierta guasa humanizan al funcionario por ir sin guardaspaldas, conducir un utilitario y, como destaca Corriere della Sera, no "esos coches azules oficiales" de altísima gama que circulan por Roma. "Bajo consumo, bajas emisiones y plenamente en línea con el clima de austeridad que aflige a todo el continente", concluye el periódico.

Draghi, sucesor de Jean-Claude Trichet, se estrenó como presidente del BCE con una rebaja de los tipos de intererés. Toda una sorpresa para los mercados. Antes de llegar al BCE, estudió en un colegio de jesuitas y en el prestigioso MIT, en Boston, trabajó en el Tesoro italiano y en el Ministerio de Fianzas y fue gobernador del Banco de Italia. Allí se ganó el apodo de Supermario. Llamaba la atención por su energía. De 2002 a 2006 se encargó de la vicepresidencia para Europa de Goldman Sachs, banco de inversión que ayudó a Grecia a maquillar sus cifras de déficit y deuda. Draghi, pese la incredulidad de la prensa, negó que estuviera al tanto de las irregularidades. Ahora, hasta al volante, sigue sorprendiendo.