Mario Draghi corrige las dos subidas acometidas por su antecesor Trichet

El BCE baja los tipos al mínimo histórico del 1% en el que iniciaron el año

Dos de dos. El italiano Mario Draghi ha aprovechado sus dos primeras reuniones al frente del Banco Central Europeo (BCE) para bajar los tipos de interés y dejarlos en el mismo nivel en el que comenzaron el año, el mínimo histórico del 1%. Por segunda vez consecutiva ha recortado las tasas rectoras en un cuartillo de punto, tal y como esperaba el consenso de los analistas.

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE

El nuevo presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha cumplido esta vez el guión previsto para apuntalar el crecimiento de la eurozona y ha recortado los tipos de interés en un cuartillo de punto, del 1,25% al 1%. Ya hizo lo mismo en noviembre en su estreno al frente de la autoridad monetaria, pero aquella vez pilló por sorpresa al mercado. El banquero italiano corrige así las dos subidas (una en abril y otra en julio) acometidas por su antecesor en el cargo, Jean-Claude Trichet, y deja el precio oficial del dinero en el mínimo histórico en el que inició el año.

Draghi deja a un lado el estricto control de la inflación que caracterizaba a Trichet (y que parece que no va a dar problemas a medio plazo) y se centra en reactivar un crecimiento económico amenazado de nuevo por la recesión y por las tensiones en el mercado de deuda soberana. Pero el rescate delegado en el BCE no solo pasa por frenar la contracción a golpe de bajada de tipos. También se espera que la institución tome medidas no convencionales que ayuden al sistema financiero a recuperar la maquinaria del crédito.

Se espera (o casi se exige) que el italiano abra la puerta a la resolución definitiva de la crisis que los líderes europeos tratarán de alcanzar en la cumbre de mañana con el anuncio de más financiación para los bancos.

El BCE también redujo la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos durante un día, hasta el 1,75%, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, hasta el 0,25 % con efectos a partir del 14 de diciembre.

Por su parte, el Banco de Inglaterra mantuvo en el mínimo histórico del 0,5 %, los tipos de interés en el Reino Unido.