Consecuencias del escándalo financiero

El presidente de Olympus dimitirá a finales de enero

El presidente de Olympus, Shuichi Takayama, tiene previsto dimitir hacia finales de enero en respuesta al escándalo de irregularidades financieras de la compañía destapado el pasado mes de octubre, informó hoy la agencia local Kyodo.

La decisión viene motivada por la conclusión del informe de la investigación llevada a cabo por abogados de la empresa, el cual establece que más de diez altos cargos de la compañía, incluido Takayama, son los responsables del fraude contable.

Concretamente, el informe explica que estos ejecutivos no alertaron de las prácticas contables ilegales pese a haber sido informados de las costosas adquisiciones realizadas para tapar las cuantiosas pérdidas de la empresa.

El documento concluye que Olympus debe reclamarles más de 90.000 millones de yenes (918,8 millones de euros) en materia de daños, según informaron fuentes de la compañía a Kyodo. La mayor parte del montante deberá ser abonado por el expresidente Tsuyoshi Kikukawa, el exvicepresidente Hisashi Mori y el exauditor Hideo Yamada.

Si los ejecutivos deciden no sufragar estas compensaciones, el fabricante nipón de equipos ópticos y médicos planea demandarlos.

El escándalo en torno a Olympus saltó con la dimisión a mediados del pasado mes de octubre del entonces presidente Michael Woodford, el primer extranjero en asumir este cargo. Tras su destitución, el británico mantuvo que su despido se produjo después de que cuestionara las supuestas irregularidades en adquisiciones efectuadas por la empresa entre 2006 y 2008.

Después de salir a la luz las acusaciones de Woodford, la compañía admitió que había encubierto pérdidas en inversiones por valor de 117.700 millones de yenes (1.201 millones de euros) desde la década de 1990 y que posteriormente las había tratado de "maquillar" con aquellas adquisiciones.

Es muy probable que Olympus escoja al sucesor de Takayama, que sustituyó en el cargo a Woodford el pasado octubre, entre tres miembros de la junta directiva que según la investigación no son responsables del escándalo: Masataka Suzuki, Kazuhiro Watanabe y Shinichi Nishigaki.