A la crisis de deuda europea

Schäuble y Geithner confían en que la cumbre de la UE aporte soluciones

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, y el secretario del Tesoro de EE UU, Timothy Geithner, expresaron hoy su confianza en que la próxima cumbre de la Unión Europea (UE) aporte rápidas soluciones a la crisis de la zona euro.

La cumbre de la UE de esta semana servirá para recuperar la confianza de los mercados y abrirá el camino para la estabilización del euro, apuntó Schäuble, ya que "los preparativos para la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno están bastante adelantados".

Los progresos observados en Europa son "esperanzadores", afirmó por su parte Geithner, tras su reunión con Schäuble.

Ambos políticos coincidieron, asimismo, en considerar que el Fondo Monetario Internacional deberá jugar un importante papel en la resolución de la crisis.

Geithner destacó la importancia, para su país y para el mundo, del éxito de las propuestas formuladas por Francia y por Alemania para reforzar Europa.

El secretario de Estado norteamericano advirtió que "aún se necesitará tiempo" para resolver la situación, pero insistió en las buenas expectativas ante la evolución de la situación observada las dos últimas semanas, en Italia, España y Grecia.

Lo importante ahora, añadió, es que los Gobiernos y los bancos centrales trabajen conjuntamente en la solución de la crisis.

Todas las miradas están dirigidas a Europa, dijo Geithner, pero "nosotros también tenemos mucho trabajo por hacer para lograr avances".

"Todos los participantes son conscientes de su responsabilidad y del significado de la cumbre", agregó el ministro alemán, en relación a los preparativos para la cita de Bruselas.

Schäuble aseguró que en la cumbre se tomarán las decisiones necesarias para recuperar la confianza de los mercados. "Los países europeos están decididos a hacer lo que es preciso", dijo.

Antes de su reunión en Berlín con el ministro de Finanzas, Geithner se había entrevistado en Fráncfort con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, al comienzo de una serie de reuniones con dirigentes europeos.

La entrevista con Geithner fue el punto final de una agitada jornada de Schäuble que, como varios sus colegas europeos, tuvo que hacer frente a la amenaza de la agencia de calificación de riesgo Standar&Poor de rebajar la nota de varios países de la eurozona, entre ellos Alemania.

El ministro calificó esa advertencia como un llamamiento a actuar con decisión en la próxima cumbre europea.

La canciller, Angela Merkel, por su parte, se negó a comentar la advertencia diciendo que las agencias de calificación de riesgo actúan bajo su propia responsabilidad.

Merkel afirmó que la cumbre de la UE sentará las bases de la reforma de la eurozona con lo que se hará una aportación para recuperar la confianza de los mercados.

"El jueves y el viernes tomaremos las decisiones que consideramos necesarias para la eurozona", dijo Merkel, tras una entrevista con el presidente afgano, Hamid Karzai.

La canciller reiteró que el camino será largo pero que ha quedado ya marcado tras su acuerdo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

La Administración estadounidense no ha ocultado su preocupación acerca de los riesgos de un contagio de la crisis financiera de Europa.

Pese a que EE UU siempre ha insistido en que Europa tiene la capacidad y los recursos necesarios para hacer frente a la crisis, en más de una ocasión Washington ha dejado entrever su incomprensión ante la incapacidad de los europeos para actuar de manera rápida y coordinada.

El viaje de Geithner a Europa se produce después de que Francia y Alemania propusiesen su plan de reforma urgente de la Unión Europea para lograr que antes de marzo haya un nuevo Tratado, incluso si sólo lo firmaran los 17 países del euro, y se apliquen sanciones automáticas a los Estados que incurran en déficit excesivo.

En el segundo día de su gira, el jefe del Tesoro se entrevistará mañana con el presidente francés Nicholas Sarkozy en París, y con el ministro de finanzas galo, Francois Baroin.

Por la tarde, se desplazará a Marsella para verse por primera vez con el futuro presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, tras su victoria en las elecciones del pasado 20 de noviembre.

La agenda contempla Italia como destino final, donde se reunirá en Milán con el recientemente nombrado presidente del Consejo de ministros italiano y ministro de Economía y Finanzas, Mario Monti.