Análisis técnico

No es puente para los mercados

Una vez más, el proyecto europeo se somete a un examen final en forma de reuniones de los líderes para intentar poner coto a la crisis de la deuda. Eso, sumado a la cercanía del cierre de año, significa más volatilidad.

Ya empezamos a estar cansados de enfrentarnos en los mercados a exámenes finales cada dos por tres ante la amenaza de que el proyecto europeo no pase de eterna promesa y no alcancemos de una vez por todas el lugar en donde se supone que debemos estar en las economías mundiales, con solidez y respeto.

Si en España tenemos por delante un acueducto de fiestas y vacaciones para algunos, en los mercados no vamos a descansar ni un segundo porque las fiestas se tornan en citas que decidirán nuestro futuro. No deja de ser curioso ver que aquí se piensa en vacaciones cuando fuera se juega nuestro devenir.

Hoy el nuevo primer ministro de Italia tendrá un cierto veredicto del mercado sobre su plan para ahorrar 30.000 millones de euros y también Merkel se reúne con Sarkozy para acabar de coordinar su estrategia para la reunión que comenzará el jueves y que verá las conclusiones el viernes. Para redondearlo todo, el jueves tenemos la reunión del Banco Central europeo y se espera que se vuelva a bajar otra vez los tipos de interés.

La incertidumbre es alta porque el mercado no ha sido generoso con sus participantes y cada oportunidad de hacer dinero se ha aprovechado muchísimo de cara a los resultados anuales, pues ya toca ir cerrando libros, lo que es otro factor de cierto desequilibrio.

Si miramos los gráficos de los futuros sobre índices en Europa, tenemos que estamos casi en el mismo sitio en el que nos encontrábamos justo unas pocas horas antes del resultado de la famosa reunión Europea de finales de octubre, lo que nos dice que la semana que tenemos por delante es del mismo calado.

En EEUU, tanto el Dow Jones como el mini SP nos dejaron el viernes cerca de la media de 200 sesiones completando en el día una Karkasa invertida con volumen ligeramente más alto que el jueves, lo que nos avisa de pausa a la espera de ver qué decide el mercado europeo sobre lo que se está haciendo.

No podemos olvidarnos de la marcha de la economía y ahora le toca al sector servicios, con la presentación de su PMI en toda Europa.

Asia y Oceanía cierran con optimismo al alza pero no con mucha fuerza pues se está esperando las reacciones de Europa y EEUU a lo que tenemos por delante.

La mayor esperanza de que todo salga bien es palpable cuando se miran los gráficos de los CDS de los países con más problemas, ya que nos hemos alejado en España de la cota de los 500 puntos para cerrar el viernes en los 384. Italia pasa de estar casi en los 600 a los 456 y Francia de los 250 a los 193.

Otro síntoma de que hay algo que está en cocina y que huele bien para el mercado es que la deuda de Alemania, salvo la de 3 meses, está otra vez en positivo, cosa que asustó mucho y mostró el miedo latente al ver que parte del dinero estaba dispuesto a pagar por tener ese activo que ser pagado.

Los diferenciales también han mejorado mucho, España pasó de 468 a 354, Italia de 552 a 454 y Francia de 190 a 113.

En definitiva, parece que la tensión por ir a peor de semanas pasadas se ha neutralizado y nos quedamos en el mismo sitio que estábamos justo antes de la reunión Europea de finales de Octubre en una clara muestra de que la situación es la misma, como un "Déjà vu", pero con el peligro de no saber cuántas decepciones puede aguantar el mercado. Ahora la tensión es por ir a mejor.