Y amenaza con seguir reduciendo su solvencia

Fitch rebaja el rating de Portugal a bono basura

Las agencias de rating han vuelto al ataque y esta vez planean sobre Portugal. Fitch acaba de rebajar la solvencia de este país y la ha puesto a la altura de un bono basura.

Bandera de Portugal
Bandera de Portugal

Mientras todos los ojos estaban puestos en la AAA de Francia, Fitch ha atacado por otro flanco. Otra vez, la lupa se ha puesto en los países con más problemas de Europa y la espada de la duda ha recaído sobre la solvencia de Portugal.

En estos momentos, Fitch considera que Portugal es una inversión especulativa, un bono basura, así que ha situado su rating en BB+, desde el anterior BBB-. Por ahora, Portugal está en la parte alta de la gradación de inversión más que dudosa (también dentro del club de la escasa solvencia hay niveles), pero la apuesta es que va a caer más abajo todavía, porque la agencia ha dejado la perspectiva en negativa, lo que anticipa futuras rebajas.

Y, como viene siendo acostumbrado, las críticas al papel de las agencias de rating en los últimos años han calado poco en los inversores. Las ventas de deuda lusa han sido inmediatas tras el anuncio de Fitch y el bono a 10 años ha subido más de 0,7 puntos, hasta superar el 12% de rentabilidad.

"Los elevados desequilibrios fiscales del país, el alto endeudamiento en todos los sectores y el escenario macroeconómico adverso hacen que el perfil de crédito de Portugal sea incompatible con un rating en el grado de inversión", dice la nota de Fitch en la que explica su decisión.

Una vez más, las contradicciones de la actual crisis que asola Europa se ponen de manifiesto. El empeoramiento de las expectativas para todo el continente y el efecto de las medidas de ajuste que Portugal ha puesto en marcha para cumplir lo exigido por Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han llevado a Fitch a rebajar la previsión de crecimiento para Portugal. La agencia estima ahora una contracción del 3% del PIB luso el año que viene. Y esta recesión tendrá una doble consecuencia negativa (el círculo vicioso se agrava): hace mucho más complejo el cumplimiento del plan del Gobierno luso para reducir el déficit y tendrá un impacto negativo en la calidad de los activos de los bancos.

Todo ello lleva a Fitch a rebajar el rating de Portugal a bono basura. Pero lo hace en la misma nota en la que alaba (más contradicciones) la actitud y los esfuerzos del Gobierno portugués por acicalar su disciplina fiscal y cumplir sus compromisos de déficit. De hecho, Fitch cree que lo conseguirá este año y que cerrará el ejercicio en el 5,9%, aunque esta cifra incluya muchas medidas extraordinarias, pero está claro que eso no es suficiente para la agencia.

Y hay más alabanzas. "El presupuesto de 2012 contiene importantes reducciones del gasto, sobre todo en pensiones y en sueldo de los funcionarios", dice Fitch. "El presupuesto está bien diseñado y está basado en asunciones razonables para el PIB", continúa. ¿Conclusión? También la meta de reducir el déficit al 4,5% del Producto Interior Bruto en Portugal en 2012 podrá ser cumplida, según la agencia. Tampoco servirá de nada. "El riesgo de incumplimiento -tanto por una realidad macroeconómica peor de la prevista o por un insuficiente control del gasto- es elevado". Sobre todo porque el escenario para la deuda que maneja Fitch es de vértigo: del 93,3% del PIB en 2010 pasará al 110% a finales de 2011 y al 116% en 2013.

De todas formas, Fitch no es la primera agencia que empuja a Portugal a los infiernos de la inversión. Moody's hizo el mismo movimiento en julio, así que solo falta Standard & Poor's para las tres instituciones que dominan el mundo de la solvencia soberana y empresarial coincidan en el mismo veredicto.