A fondo

Entrecanales se moja en plena campaña electoral

Acciona reitera que sacará su inversión fuera si no encuentra incentivos en España.

Pocos presidentes del Ibex son más dados a dosificar sus intervenciones públicas en España que el de Acciona, José Manuel Entrecanales. Si la empresa debe estar presente en un foro de construcción, la representación corre a cargo de su primo y vicepresidente del grupo, Juan Ignacio Entrecanales. Si se trata de hablar de energía, manda a su mano derecha en ese área de negocio, Carmen Becerril...

José Manuel Entrecanales se suele reservar para la junta de accionistas y los resultados anuales. El resto queda prácticamente para foros internacionales, normalmente relacionados con las energías renovables.

Pero Entrecanales hizo una excepción el pasado viernes. Bajó a la arena e intervino en la exposición de las cuentas trimestrales. Algo que no se esperaba.

ACCIONA 187,70 1,62%

Acciona triplicaba el beneficio gracias a los ingresos extraordinarios, pero, más que de sacar pecho por los resultados, se trataba de aprovechar el momento económico y político que se vive en España para lanzar un claro mensaje: Acciona va a reducir el ritmo inversor; será cada vez más selecta con cada euro apostado en desarrollo, y solo se fijará en el mercado español si el próximo Gobierno es capaz de garantizar un marco atractivo de rentabilidad y riesgo para los proyectos. Se refería especialmente al mercado energético, pero el discurso es aplicable también al de la concesión de infraestructuras de transporte.

Acciona, cuyas inversiones netas desde 2008 alcanzan los 7.600 millones (entre España y el exterior), ya ha avanzado que desarrollará en 2012 hasta 400 megavatios de energía limpia. Un anuncio con aviso a navegantes: la mayor parte se promoverá fuera.

La intervención de Entrecanales no figuraba en el guion y fue él mismo quien decidió lanzarse minutos antes de que comenzara el director de Desarrollo Corporativo, Juan Muro.

No por inesperado se puede decir que el discurso fue improvisado. Con su advertencia al Ejecutivo que surja el 20-N, Entrecanales reitera una queja que ya lanzó en febrero: "Más allá de 2013 no sabemos si compensa más invertir en España o en Wisconsin", ironizó en el acto de presentación de los resultados de 2010. Es decir, o se da visibilidad a la inversión en renovables o los promotores privados cerrarán el grifo.

Por entonces, la empresa demandaba al ministerio de Industria que aclarara la remuneración de los proyectos para decidir inversiones. En su enfado incidía el varapalo sufrido por la puesta en marcha del plan de austeridad de Fomento.

Pintan bastos en España y no solo para el grupo de los Entrecanales, con intereses en energía, concesiones de infraestructuras, servicios urbanos y obra civil.

El de Isolux es un claro ejemplo de deserción como gran inversor en España. Toca prácticamente los mismos palos que Acciona, pero sus primeros ejecutivos se cansaron a mitad de la presente legislatura de lanzar globos sonda al Gobierno.

Isolux Corsán tiene su proyecto de salida a Bolsa en Brasil y su plan de inversiones de 4.300 millones en concesiones (de infraestructuras de transporte y energéticas) para los próximos ejercicios dedica cero euros al mercado español. Todo después de que Industria materializara una serie de cambios en el marco regulatorio que primaba la inversión en energía solar, campo en el que Isolux opera a través de T-Solar.

Más centrada en la construcción y operación de infraestructuras de transporte, OHL tiene su mirada prácticamente en exclusiva en América y Oriente Medio. Abertis, Ferrovial o Globalvía no hacen más que peinar EE UU en busca de oportunidades. Todos argumentan que se trata de diversificar, pero tampoco esconden que España se lo está poniendo complicado y remiten a ejemplos como el desequilibrio económico de las autopistas radiales, las duras condiciones en que han salido a concurso Barajas y el Prat, o el marco de primas para las renovables.

Está claro que al próximo Ejecutivo se le hará más difícil que nunca moverse entre la defensa del interés general y el mimo a los mayores inversores del país.