Reunión del Comité Abierto

Pulso interno e inestabilidad europea centran las discusiones en la Fed

La Reserva Federal analiza desde hoy y durante dos días la política monetaria de EE UU sin que se esperen sorpresas, con la atención puesta en las diferencias internas a propósito de nuevos estímulos económicos futuros y el impacto de la inestabilidad financiera en Europa.

El último dato de la actividad económica en Estados Unidos, que se elevó a una tasa anual del 2,5% entre julio y septiembre impulsada por el crecimiento del gasto de los consumidores, parece otorgar algo de margen de maniobra al banco central y aleja la posibilidad de nuevas medidas.

Sin embargo, y en medio del revuelo sobre la crisis europea que el lunes se cobró su primera víctima estadounidense, la firma de inversión MF Global, la Fed deberá reafirmar su vigilancia ante posibles contagios.

El presidente de la Reserva, Ben Bernanke, ha reconocido en varias ocasiones que la crisis de la deuda soberana en Europa ha generado inestabilidad en los mercados financieros internacionales, pero se ha mostrado confiado en la "capacidad y voluntad" de Europa para hacer frente a los retos.

Precisamente hoy, Grecia mantiene en alerta al resto de Gobiernos europeos y a los mercados bursátiles de todo el mundo tras anunciar el lunes su primer ministro, Yorgos Papandreu, un referéndum sobre el segundo rescate, por el temor a que ese plan anticrisis se quede finalmente en papel mojado y el país heleno pueda quebrar.

La decisión de Atenas ha causado un auténtico terremoto fuera y dentro del país, reflejado en el desplome de las bolsas y en la exigencia de elecciones anticipadas por parte de un número creciente de parlamentarios griegos.

En Estados Unidos, el presidente de la Fed, por otra parte, deberá lidiar con la creciente disensión dentro del organismo, en cuyas últimas reuniones de agosto y septiembre tres miembros expresaron su oposición frontal a las políticas sostenidas de compra de bonos y bajos tipos de interés.

Los presidentes de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher; de Filadelfia, Charles Plosse; y de Minneapolis, Narayana Kocherlakota, alertaron sobre los riesgos inflacionarios con este tipo de medidas y urgieron a una supresión de los estímulos.

Desde 2008, el Comité Abierto de la Fed ha seguido una política expansiva con dos grandes programas de compra de bonos del Tesoro y el mantenimiento de los tipos de interés por debajo del 0,25% hasta mediados de 2013.

En su última comparecencia en una conferencia en Boston, Bernanke se mostró dispuesto a seguir progresando en una mayor transparencia de la Fed, que actúa como el banco central de EE UU.

En este sentido se enmarca la propuesta de uno de los miembros de la Fed, Charles Evans, presidente de la Reserva de Chicago, que ha indicado la posibilidad de que la Fed precise niveles concretos de inflación y desempleo a partir de los cuales se revertirían las políticas expansionistas.

Evans, considerado uno de los miembros más liberales de la Fed, propuso continuar con las actuales políticas a menos que el desempleo se sitúe por debajo del 7% o que la inflación rebase la frontera del 3%.

"Dado lo mal que lo estamos haciendo en nuestro mandato sobre el empleo, necesitamos estar dispuestos a tomar un riesgo con la inflación", afirmó recientemente Evans, al referirse a la doble directriz de fomentar el pleno empleo y la estabilidad de precios que guía la política de la Reserva.

En la actualidad, el desempleo en EE UU, la principal preocupación para los estadounidenses, se encuentra en el 9,1% y la inflación está por debajo del 2%.

La última medida anunciada por la Fed fue la denominada operación Twist en septiembre, que consistió en un canje de bonos del Tesoro de corto plazo por otros de más largo plazo, por un monto de 400.000 millones de dólares para asegurar bajos tipos de interés durante un período más prolongado.

Todas las miradas estarán puestas en la conferencia de prensa que ofrecerá Bernanke al término de la reunión el miércoles, una iniciativa novedosa que inauguró este año el presidente de la Fed con el objetivo de reducir la opacidad de la institución y disipar incertidumbres sobre sus futuros movimientos.

También atraerá la atención las menciones a la evolución de las perspectivas económicas de Estados Unidos, tras sus últimas declaraciones en las que reconocía que "el crecimiento de EE UU es mucho menos robusto de lo esperado".