Atenas necesitará ayuda al menos hasta 2021

La 'troika' reconoce el fracaso de su plan para Grecia

El último informe de la troika (CE, BCE y FMI) sobre Grecia reconoce el fracaso absoluto de las recetas dictadas al Gobierno de George Papandreu desde Bruselas, Fráncfort y Washington.

Y en una evaluación algo más realista que hasta ahora sobre la posible recuperación de la economía griega, el informe admite que el país balcánico necesitará ayuda internacional al menos hasta 2021, incluso con la anunciada ampliación hasta el 50% en la quita de los acreedores privados.

El nuevo análisis confirma lo que se había sospechado casi desde el principio: que la 'troika' se equivocó en el plazo necesario para que Grecia lleve a cabo las reformas ("es necesario un marco temporal más largo", admite el informe); que los ingresos por las privatizaciones será más bajos de lo previsto ("46.000 millones de euros en lugar de los 66.000 asumidos en el programa") y que el déficit público "no se situará por debajo del 3% hasta 2020".

En estas condiciones, la 'troika' admite que Grecia no podrá volver a financiarse por sí misma a través del mercado "hasta que no haya logrado tres años de crecimiento, tres años de superávit primario (...) y colocar la deuda por debajo del 150% de su PIB". En un cálculo que podría volver a pecar de optimista, los expertos internacionales creen que esas condiciones se darán dentro de una década.

El informe fue analizado anoche por los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) en Bruselas, como paso previo a la puesta en marcha de una segunda operación de rescate y la renegociación con los bancos internacionales de la quita del 21% pactada el pasado mes de julio. El documento, para disgusto del BCE, incluye "escenarios ilustrativos" con una quita del 50%, que dejaría la deuda pública griega en el 120% de su PIB, pero que todavía requeriría apoyo público (zona euro y FMI) por valor de 114.000 millones de euros hasta 2020. Una quita del 60% solo reduciría en 5.000 millones esa aportación.