Las Bolsas seguirán pendientes de la situación financiera de Grecia

Las cinco claves bursátiles para lo que queda de año

Tras un verano negro, las Bolsas abren la puerta al último trimestre del año. Grecia, los eurobonos, la situación económica de Estados Unidos, el futuro de los tipos de interés y la volatilidad son los frentes que no hay que perder de vista para afrontar los próximos meses.

Ilustración de Bolsa
Ilustración de Bolsa

La época estival es sinónimo de calma en los mercados. Los inversores suelen estar de vacaciones y en las Bolsas reina la calma, los bajos volúmenes y la escasez de operaciones. Este verano, sin embargo, ha roto el molde. Y es que los tres últimos meses han sido de todo menos tranquilos. Las Bolsas han hecho gala de su esquizofrenia y no ha habido un solo día de paz en el parqué.

La mayor parte de culpa (aunque no toda) la ha tenido Grecia. La situación financiera del país se ha convertido en un tormento para unos inversores que no han sabido a que atenerse. Un día había rumores de quiebra y al siguiente parecía que la solución estaba cada vez más cerca. Y la eurozona entera ha bailado al son heleno. Alemania y Francia han estado constantemente en el ojo del huracán por su relevante papel en la solución de la crisis griega y otros países como Italia, Portugal o España se han convertido en víctimas colaterales.

Pero no han sido los únicos focos de disgusto para los agitados mercados. La vuelta al plató de la recesión económica, la temida desaceleración económica en Estados Unidos y las intervenciones del Banco Central Europeo en los mercados de deuda también han ocupado gran parte de su atención. Y es precisamente esta vorágine la que ha sembrado una caída trimestral del 17,5% en el Ibex y ha abierto la puerta a un cuarto trimestre que se presenta complicado. Para afrontarlo, no hay que perder de vista estos cinco frentes:

1. Grecia: Está en boca de todos y no parece que vaya a pasar a un segundo plano. "Inevitablemente la clave será Grecia. No es seguro que quiebre pero tampoco se puede descartar. Todo dependerá no solo del fondo de rescate, sino de la liberalización del último tramo de ayuda. Europa tiene ahí su talón de Aquiles". Estas palabras de Soledad Pellón, estratega de mercados de IG Markets, son compartidas por más analistas. Victoria Torre, de Self Bank, comenta que "Grecia va a ser una clave fundamental y hay que ver si se desbloquean los 8.000 millones de euros. El 'default' es posible y nos acercamos peligrosamente a la fecha límite".

2. Eurobonos: Se alzaron como una posible solución a la debacle europea pero pronto se convirtieron en polémica. Alejandro Babío, de Fineco, considera que "son necesarios pero con una previa consolidación fiscal. Podrían ser uno de los grandes catalizadores del cuarto trimestre aunque la implementación de esta medida es complicada. Un siguiente paso en esta línea sería muy importante". Torre, por su parte, señala que "hoy por hoy no creemos que vaya a haber eurobonos".

3. Estados Unidos: Los temores a una desaceleración económica que han atormentado a los mercados durante los últimos meses han hecho mella en los parqués. Ahora, según explican Pellón, habrá que ver la influencia de la operación 'twist' (venta de bonos a corto plazo para posteriormente adquirir deuda a largo plazo). "Puede generar cierto optimismo en Estados Unidos y podría ayudar a Europa y a sus Bolsas", explica.

4. Tipos de interés: Las decisiones en política monetaria del Banco Central Europeo siempre son clave pero, ante las malas perspectivas económicas, lo son aún más. Los expertos creen que la semana que viene se mantendrá el precio del dinero pero a partir de octubre apuntan a bajadas que pueden ser, incluso, agresivas. Además, consideran que la llegada de Draghi traerá consigo muchas novedades.

5. Volatilidad: La consecuencia de todas las batallas abiertas está clara: la volatilidad. Los vaivenes de la Bolsa serán el denominador común de los meses que quedan para finalizar el año. "Lo que tenemos claro es que habrá volatilidad", resume Babío.

Muchos frentes y una buena dosis de incertidumbre. El último trimestre del año prolongará la tónica que ha dominado las Bolsas durante los últimos meses: Grecia seguirá siendo el principal foco de preocupación de unos inversores que tendrán que acostumbrarse a vivir una suerte de noria.